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David Huerta, el poeta, ensayista y traductor que mañana recibirá el Premio Excelencia en las LetrasJosé Emilio Pacheco”, se define como un pesimista ante la realidad mexicana y un desencantado frente a los políticos que aspiran a la Presidencia, a quienes califica como gente inculta y desinteresados en la cultura.

¿Cómo ves a México?

Es muy desolador lo que ha pasado aquí, no sé qué decir. Yo no soy optimista por desgracia, todos nos han fallado, menos unos cuantos, gente como Javier Sicilia, la gente habla mal de él a la menor provocación, y quienes lo hacen, lo hacen desde la cobardía moral o desde la tontería o desde una corrupción política que me resulta francamente repugnante. El Padre Solalinde y Javier Sicilia son de los pocos que nos hacen pensar que aunque el país está desbaratado, probablemente todavía vale la pena vivir en él porque ellos andan por ahí.

¿Se salva algún candidato?

—Voy a votar por quien no tengo más remedio que votar, pero no con entusiasmo ni con entera convicción, es decir, es un voto muy imperfecto, no quiero un candidato perfecto pero quiero unos candidatos mucho mejores de los que hay, por Dios Santo. Gente inculta, gente que maltrata el español a la menor provocación, gente que no tiene un proyecto de cultura, que es una de los grandes cosas que hay en este país, un proyecto claro, un proyecto no demagógico, un proyecto bien perfilado para que no perdamos todo lo que buenamente hemos ganado a pesar de la corrupción, en eso mucho han tenido que ver los escritores; a la gente se le olvida que el Conaculta y lo que ahora es la Secretaría de Cultura fue una iniciativa de los escritores mexicanos, de los artistas plásticos y de los cineastas encabezados por Octavio Paz.

¿Pero es posible un mejor futuro para México?

Yo no soy optimista, no sé lo que vaya a pasar, pero me temo que lo que vaya a pasar no sea una mejoría; ojalá me equivoque, de verdad que no sé cómo hacer para pensar de otra manera o sentir de otra manera, pero lo que veo alrededor y lo que veo en las campañas es muy desolador.

¿México sigue doliente?

Claro, México es un panteón de muertos, hay una violencia increíble que llegó a la capital. Cómo es posible que este gobierno metropolitano lo haya permitido. Los pretextos me parecen verdaderamente basura: “Ay, que los jueces dejan salir a los delincuentes”, “que los reincidentes están en la calle”. Pues hagan algo, pero no, se tiran la bolita, jueces, magistrados, el jefe de gobierno, sus colaboradores.

Por suerte tiene la poesía y ahora se la premian

El Premio Excelencia en las Letras “José Emilio Pacheco” se da a quien haya cultivado varios géneros de los que el propio Pacheco cultivó a lo largo de su vida; se habla en mi caso de la poesía, naturalmente, pero también del ensayo, del artículo periodístico, de las colaboraciones que he tenido, de las producciones que he hecho y bueno, eso me da muchísimo gusto porque efectivamente he trabajado en periódicos, suplementos culturales, en revistas y en editoriales también a lo largo casi de toda mi vida, como lo hizo José Emilio —no quiero compararme con él en absoluto—, pero es un rasgo que compartimos muchos escritores mexicanos y latinomericanos.

¿La poesía es el género mayor?

La poesía no es para mí un género, la poesía es muchísimo más, la poesía es la literatura misma, eso me gusta decirlo y lo repetiré sin fatiga a lo largo de lo que me reste de vida. No es un género, no está al lado de la novela, el cuento, el teatro, no digo que encima de todo sino que los engloba a todos. Es el criterio para juzgar la literatura, el trabajo literario, las obras que resultan de los afanes de los escritores, esa es la vara con las que se mide el valor de las obras. Si queremos llamarlo género, entonces es el súper género, el gran género que engloba a todos.

¿Ese es un precepto que rige a los poetas jóvenes?

No conozco mucho la poesía joven, me he separado de los poetas jóvenes, los traté asiduamente cuando eran jóvenes los que ahora son cincuentones, cuarentones, pero ya no tengo contacto con los poetas jóvenes.

¿Y ahora publica un libro con menos poesía y más prosa?

Es un libro de poemas en prosa, alguna fabulillas y hasta cuentos que me atrevo a publicar. En Era me tienen mucha paciencia, me tienen muy buena ley, yo se los agradezco. El libro se llama El ovillo y la brisa, yo insistí en que ese fuera el título, aunque me hicieron ver que es uno de tantos títulos que presentan una pareja, pero no me importa, me gusta. Tiene de todo, cosas que he publicado en España en la edición de arte Los grandes almacenes, pero la mayor parte de los textos son inéditos. De modo que a ver cómo me va, espero que bien.

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