Más Información

INE añade identidad no binaria y la palabra “indígena” en la nueva credencial para votar; estos son los cambios

Añorve reporta el asesinato de Claudia Ivett Rodríguez, líder seccional del PRI en Guerrero; exige investigación y resultados

Guerra en Medio Oriente tendrá efecto corto en México, dice Hacienda; hay mecanismos para proteger combustibles

Precio del diésel supera 30 pesos por litro en algunas estaciones; promedio nacional se ubica en 27.87 pesos

DEA felicita a México por incautar 270 kilos de fentanilo en Colima; destaca información clave para el operativo

Vinculan a proceso a Jared por el feminicidio de Kimberly, su compañera de la UAEM; le dictan prisión preventiva
Por el poemario Las sombreras de Tsísídiin le fue concedido el quinto Premio de Literaturas Indígenas de América (PLIA) a Hubert Martínez Calleja , quien expresó lo significativo que es poder dar oídos y ojos a diferentes problemas e invitar a la acción.
El libro fue escrito en la lengua Mè’pháá (tlapaneco), bajo el seudónimo “La niña de Lima”. Con esta obra, el poeta originario de Acatepec, Guerrero, obtuvo el premio que consta de 300 mil pesos y el cual recibirá el 2 de diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara , informaron los organizadores en un comunicado.
El jurado, conformado por Miguel Andrés Rocha Vivas , Feliciano Sánchez Chan e Irma Pineda Santiago , otorgaron el premio por “su notable calidad estética-literaria, así como por los recursos estilísticos que el autor usa para elaborar metafóricamente la delicada situación actual y coyuntural de la mujer y las luchas sociales indígenas en el sur de México, con sus respectivas resonancias a nivel continental”.
Originario de Acatepec, Guerrero, el ganador consideró que se vive en una región de violencia donde faltan los derechos humanos, además de destacar la importancia del PLIA por reconocer la tradición de los pueblos indígenas.

“Para que nosotros hablemos nuestra lengua nuestros abuelos tuvieron que apostarle a esta vida. Por eso estamos aquí, porque hubo alguien que no se dejó”, añadió.
Explicó que el mensaje de su poemario es una invitación a todas las personas que hablan una lengua indígena a que la abracen, la enseñen a sus hijos, ya que “nuestra lengua es nuestra manera de interpretar el mundo, y a través de la lengua sentimos, amamos, tenemos esperanza”.
Además, el jurado entregó menciones honoríficas a la escritora Celia Rosa Quispe , de Perú, “por su contribución a la reactualización del arte verbal Quechua”, así como a Gretzy Chiquinquirá (lengua Añú) y Efraín Bautista Sánchez (lengua Puinave), de quienes reconocieron su esfuerzo por participar, ya que ambas lenguas no cuentan con una tradición de creación fonética escrita y sólo se mantienen por la oralidad.
El Premio de Literaturas Indígenas de América es convocado por la Universidad de Guadalajara, las secretarías de Educación y Cultura del Gobierno de Jalisco, el Instituto Nacional de Lenguas Indígenas, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y la Secretaría de Cultural federal.
nrv
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








