Violencia y plagio dejan huella en el México textil

El Museo de Arte Popular reúne en una muestra más de 300 piezas de varias épocas
El trabajo entre artesanas y artistas es un ejemplo de nuevas miradas y usos de los textiles (ALEJANDRA LEYVA. EL UNIVERSAL)
05/04/2018
00:21
Sonia Sierra
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Un rebozo que no sólo cubre y adorna, sino que expresa la violencia de la guerra contra el narco y la que sufren los migrantes en México y Estados Unidos es parte de la exposición México textil, que el sábado 14 de abril inaugura el Museo de Arte Popular.

La obra es de Maddalena Forcella, se llama Rebozo de sangre, y fue creada en 2014 con lana, seda y chinilla. Como ésta, hay en la exposición otras obras que no sólo muestran el textil en sus diversas expresiones sino que hablan de su vigencia, complejidad y relaciones con el presente: desde lo que tiene que ver con la identidad hasta el plagio de las creaciones.

La historiadora del arte Magdalena Wiener, coordinadora de Textiles Arte Contemporáneo en el Museo de Arte Popular, reune alrededor de 300 piezas de diversas regiones.

“La artesanía es una práctica muy viva, un tema socioeconómico que tiene que ver con política, con resistencia”, explicó Wiener y añadió que también en la muestra se habla de uno de los temas más complejos: el del plagio: “Es un reto enorme para los artesanos tener esta competencia con el mercado global y nacional que se está aprovechando, todo el tiempo, de ese patrimonio, donde muy pocos dan crédito, pero donde hay ejemplos buenos de retroalimentación y esos también los estamos poniendo en la exposición”.

La muestra incluye piezas prehistóricas, virreinales y contemporáneas. Están los trabajos de artesanos y también los de artistas; figura, por ejemplo, un gran tapete diseñado por Rufino Tamayo. Por otra parte, el conjunto busca enfatizar el tema de la identidad de las mujeres, qué significa vestirse con una prenda, quién la hizo y cuál es la conciencia que tiene el consumidor al adquirirla y usarla.

Wiener describió trabajos como el de Lena Bártula que presenta un huipil enorme tejido de etiquetas para hacer conciencia sobre el comercio justo. Otra de las obras muestra el trabajo de entre una artista y una artesana, que combinan figuras de barro de mujeres, todas diversas, con distintas circunstancias y formas de vida, y todas luciendo un pequeño huipil.

La exposición constituye un repaso a través de la historia y persigue también dar cuenta de los recursos naturales en la manufactura de los textiles y en las técnicas de elaboración.

El museo destaca que todavía está pendiente realizar una gran exposición nacional, por regiones y grupos étnicos, de esta riqueza, y que mucho de este patrimonio inmaterial está en riesgo de desaparecer.

El Museo de Arte Popular se ubica en Revillagigedo 11, Centro.

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