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Puebla se convulsiona y la tragedia se politiza

El terrible accidente aéreo no sólo fue un duro golpe al morenovallismo y al PAN, sino que contaminó rápidamente el enrarecido ambiente político
Puebla se convulsiona y la tragedia se politiza
26/12/2018
02:02
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En menos de 24 horas, la tragedia y el luto que envolvió al estado de Puebla se transformó en un conflicto político. A la sorpresa y la conmoción de un accidente envuelto en toda clase de sospechas y especulaciones, siguieron los señalamientos y acusaciones que lo mismo se expresaron en forma de videos falsos en las redes sociales que en gritos de “¡asesinos!” contra altos funcionarios del gobierno federal en la ceremonia luctuosa en la que ayer se despedía a la gobernadora panista Martha Erika Alonso y al senador y ex gobernador, Rafael Moreno Valle.

Y es que el terrible accidente aéreo en el que murió la pareja de poder en Puebla —en circunstancias aún no aclaradas— no sólo fue un duro golpe al morenovallismo y al PAN, en medio del reciente conflicto poselectoral que vivió el estado, sino que por la forma y el momento en que se suscitó la tragedia, se contaminó rápidamente del enrarecido ambiente político, a pesar de la rápida reacción del presidente Andrés Manuel López Obrador y de su gabinete de Seguridad y Comunicaciones, que no han dejado de informar desde el primer momento sobre los avances de las indagatorias del lamentable suceso iniciadas con una rapidez inusual para nuestro país, pero necesaria y urgente ante la rápida e inevitable politización del caso.

Las primera interrogantes, de las muchas que rodean a la tragedia poblana, fueron respondidas ayer por elementos de la Marina, que descartaron la presencia de explosivos o de alguna otra sustancia en los restos calcinados de la aeronave. El equipo investigador, encabezado por el secretario Alfonso Durazo y los subsecretarios de Comunicaciones, está apurando las investigaciones y deberá concretar también rápidamente la ayuda de organismos internacionales especializados en este tipo de accidentes, para arribar pronto a una conclusión clara y contundente de lo que ocurrió en esa zona del estado de Puebla, entre Huejotzingo y Coronango, donde el helicóptero de la gobernadora, con su esposo y la tripulación a bordo, se precipitó extrañamente. La presencia internacional en las indagatorias será crucial porque, tal y como está la politización del tema, a los especialistas del gobierno mexicano no les van a creer sus conclusiones.

La relevancia política del caso estriba no solo en la presencia de una de las dos únicas gobernadoras mujeres que hay en la República, que además de ser de un partido de oposición ganó la gubernatura en medio de fuertes impugnaciones de Morena, el partido dominante del presidente López Obrador, quien aunque aceptó el fallo de los tribunales electorales, descalificó política y democráticamente el triunfo de la panista Martha Erika Alonso a cuya toma de posesión no quiso asistir. También está en un primer plano la figura de Rafael Moreno Valle, ex gobernador y coordinador del PAN en el Senado, una figura política tan prominente como polémica, que se había convertido en uno de los principales líderes de la oposición política en el país.

Por algo la ceremonia luctuosa de ayer fue convertida por el PAN y los dolidos morenovallistas en un acto político en el que se lanzaron acusaciones abiertas en contra del gabinete lopezobradorista. Puebla es el bastión, tanto del Yunque como de la extrema derecha, y es previsible que tanto Acción Nacional, como sus aliados, busquen sacarle ventaja política a esta tragedia y se metan de lleno a la elección extraordinaria que tendrá que ser convocada para demostrar que Morena no es invencible e infringir la primera derrota al partido del presidente López Obrador, especialmente con miras al 2021 y elecciones intermedias.

Es por eso que esas dos víctimas fatales obligan al gobierno lopezobradorista a un rápido y total esclarecimiento del caso.

Por otro lado está el contexto social y de violencia en el que se produjo la tragedia y la región en la que ocurre, marcada por la presencia del crimen organizado que controla el robo de combustibles. El llamado “huachicoleo” bordea este accidente, no sólo porque en la zona donde cayó el helicóptero del gobierno de Puebla se han registrado varios incidentes violentos en los últimos meses y años, como ataques a fuerzas federales y del Ejército por parte de comandos armados de huachicoleros, sino porque al grupo político del ex gobernador fallecido, Moreno Valle, se le ha vinculado con personajes que participaban en esa industria delictiva. Si no hubo explosivos en la aeronave, como dice la Marina, ¿pudo tratarse de disparos desde tierra que hicieron perder el control del helicóptero al piloto y caer “de cabeza” como ayer reportaron los primeros datos? Eso es algo que tendrán que arrojar o descartar las investigaciones.

Otro elemento a considerar en las indagatorias es la marca del helicóptero en el que viajaban la gobernadora y su esposo el senador, cuyos fabricantes fueron invitados a participar en las investigaciones. En los últimos 11 años 8 helicópteros Augusta han caído en México con 13 víctimas fatales, entre ellos nombres tan conocidos como el empresario Moisés Saba Masri en 2010 o Luis Armando Hinojosa García, hijo del dueño de Grupo Higa, que falleció al caer su helicóptero en junio de 2012. Comparados con otras marcas como Bell o Eurocopter, Augusta tiene una incidencia alta de accidentes. Algo pasa con esa marca en nuestro país, aunque tiene fama de ser muy segura a nivel internacional. Los fabricantes defienden su producto diciendo que sus helicópteros se caen en México pero no en otras partes del mundo, lo que pudiera deberse a malas prácticas de mantenimiento.

En cualquier caso, si se trató de un accidente o de un atentado como se especula en las redes sociales y en el mismo PAN, el informe de la comisión  investigadora formada por gobierno federal tendrá que conocerse muy rápido, antes de las elecciones extraordinarias, que según la Constitución de Puebla tendrán que celebrarse entre 3 y 5 meses, para elegir a un nuevo gobernador o gobernadora, al no haberse cumplido el requisito de 2 años para nombrar a un gobernador sustituto, pues Martha Erika Alonso apenas tenía 10 días de haber tomado posesión del cargo.

Y mientras se sabe con certeza y claridad qué fue lo que pasó y por qué cayó el helicóptero en el que murieron las dos cabezas principales del morenovallismo en Puebla, aunque ya se aclaró el misterio del “quinto pasajero” y hoy se sabe que éste era el asistente personal del senador Moreno Valle, Héctor Baltazar Mendoza, en los corrillos políticos de Puebla ya se afirma que hay otra víctima de ese fatal accidente aéreo, al que se refieren con sarcasmo político como “el sexto pasajero”, y ese es el ex candidato de Morena a la gubernatura, Miguel Barbosa. Y es que la posibilidad de que Barbosa pudiera ser de nuevo candidato, en una elección extraordinaria, se ve cada vez más difícil por el ambiente polarizado y enrarecido que hay en la entidad poblana.

Al ex senador Barbosa podría pasarle el síndrome de “Manuel Camacho” que tras el magnicidio de Luis Donaldo Colosio, en Lomas Taurinas, quedó prácticamente imposibilitado de ser candidato y cargó con un rechazo popular y con gritos de “asesino” en el funeral del asesinado candidato priista. Ayer en una entrevista radiofónica le preguntaban de la tragedia al ex candidato de Morena, que desde el principio lamentó y se sorprendió, cuando a Barbosa se le salió en alguna parte de sus comentarios la palabra “este tipo de magnicidios”. Y cuando el entrevistador le pidió explicar por qué hablaba de magnicidio, rápidamente corrigió: “Me equivoqué, use mal la palabra”. Sin duda fue un error involuntario o un lapsus, pero lo que es un hecho es que a Barbosa, sin que tenga ningún tipo de responsabilidad, se le cerró cualquier posibilidad de contender en la elección extraordinaria en Puebla

NOTAS INDISCRETAS... Con todo y que están conmocionados por la trágica muerte de la gobernadora Martha Erika Alonso, en el PAN, tanto a nivel nacional como en Puebla, ya comenzaron los jaloneos para ver quién sería el candidato de ese partido en la elección extraordinaria que se celebrará en máximo 5 meses. Se habla de dos bloques que buscarán la nominación, por un lado, del grupo de Moreno Valle se menciona al secretario de Gobierno, Jesús Rodríguez Almeida, el actual interino, al jefe de Gabinete de la gobernadora fallecida, Luis Banck, y a Maximiliano Cortázar, el que fuera operador de confianza tanto de Rafael como de Martha Erika. Pero del otro lado, en el PAN, empujan también a sus posibles candidatos Mario Riestra, ex candidato panista al Senado; Juan Pablo Piña, operador cercano a Marko Cortés, y el ex senador Humberto Aguilar Coronado. Fuera del PAN se mueve el diputado local del Panal, Gerardo Islas. ¿Quién se queda con la codiciada candidatura del PAN para la extraordinaria en Puebla?...Se baten los dados. Escalera navideña para todos los lectores.

Salvador García Soto
Autor de la columna “Serpientes y Escaleras”, Salvador García Soto es uno de los periodistas críticos con amplia presencia en los medios impresos y electrónicos de México.

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