Se encuentra usted aquí

Diseminación Artificial

23/02/2018
10:30
-A +A

#LaVozDeLosExpertos

“All control, in essence, is about who controls the truth..” —Joseph Rain

 

Si hay una solicitud constante hacia plataformas como “Feis”, YouTube o Twitter, es que hagan algo sobre a la información errónea, especialmente en noticias de última hora. El que un gracioso juegue con los nervios de miles tras el terremoto del pasado 16 de febrero con un mensaje de que habrá un temblor enorme pronto o en una fecha específica cercana no ayuda en nada. La información falsa que corría en medios sociales con nombres de sobrevivientes del dolorosísimo incidente en Florida, ha reactivado la discusión en Estados Unidos, pero ahí es donde están dadas de alta estas tres empresas clave.

Las noticias falsas han existido desde siempre, ya sea un interesado contando una mentira del novio de la chica que le gusta, un competidor tratando de hacer menos a la empresa que le está tomando una parte del pastel de clientes, es más, todavía hay gente que quiere comprobar de alguna forma que el planeta Tierra es plano (Flat-Earthers). Lo que las hace importantes tiene que ver más con la forma en la que esa noticia crece su audiencia, la manera en la que se esparce y ese crecimiento viral agrega “valor” que a veces se confunde con veracidad. Y esto es importante porque hace que las firmas que hoy controlan la viralidad luchen para contener el problema sin comprometer la apertura de su plataforma, sabiendo que también puede ayudar a esparcir los hechos (verídicos) rápidamente.

Mientras Facebook elimina imágenes “abominables” que ofenden a las víctimas, las publicaciones de los que apoyan las teorías de la conspiración alcanzaron miles de pulgares arriba (“me gusta”) e interacciones antes de que ser eliminados por incumplimiento de las políticas de la plataforma. La manera para que el robot policía de YouTube no se diera cuenta fue utilizando contenido de una “fuente autorizada de noticias” pero no reconoció que la información asociada a ese video era falsa, o ni siguió el proceso que realiza un periodista profesional, el contenido ya fue eliminado. Finalmente Twitter anunció que va a limitar los bots que realizan acciones automáticas ya sea de publicación o dando RT (retweet), por lo que bloqueó miles de cuentas que ahora tendrán que verificarse a través de un número telefónico.

Hechos como el Terremoto, los devastadores tiroteos en Las Vegas, Florida (y otros), y otras noticias de último minuto han dejado claro lo frágil que es el correr de la información sin permitir ni un poco de #ruidoblanco. Ahora imaginen campañas planeadas como las que rodean la decisión de una democracia para elegir, este año, casi por completo el futuro de nuestra nación: congresos y gobernadores de casi el 80% de los estados, más las elecciones de Presidente y Cámaras de la Nación, eso involucra mucho poder y dinero: para la elección y para gobernar.

La incertidumbre respecto al desarrollo de este tipo de noticias permite a los malos actores aplicar algoritmos y evitar el escrutinio editorial. Por ello algunos expertos han recomendado que las plataformas usen números de teléfono para verificar a los usuarios (como Twitter) o que eliminen por completo las secciones de noticias "de tendencia". Pero hay que tomar en cuenta que, a medida que estas plataformas mejoran sus planes alrededor de la difusión de noticias (verídicas), se convierten en mayores objetivos de ataque por parte de esos malos actores, intentando perpetuar el ciclo de la desinformación.