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Las drogas ilegales estuvieron nuevamente en el centro del debate. El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, pidió acabar con la producción de drogas y combatir la adicción que mata a millones de personas en el mundo. México y otros 129 países firmaron el “Llamado global a la acción sobre el problema mundial de las drogas” que es un compromiso para reducir la demanda de drogas ilícitas y fortalecer la cooperación internacional para detener la producción y distribución de estas sustancias.
Mientras eso ocurría en Nueva York, en México compartía su informe la Comisión Global de Políticas de Drogas. Una de sus más destacadas integrantes, Helen Clark, ex primera ministra de Nueva Zelanda, me dijo en entrevista que “la guerra contra las drogas ha fracasado y México es un ejemplo más bien trágico de cuánto puede fracasar.” Y fue más allá: “Tenemos que despenalizar. Nuestros países necesitan reducir los daños y normar. El Estado norma el tabaco, el alcohol, las armas de fuego, los farmacéuticos, ¿por qué no estamos normando las drogas? Si no asumimos esa responsabilidad como Estado, abandonamos el comercio en manos de los delincuentes. Ese es el problema de México en la actualidad”.
También integrante de la Comisión Global de Políticas de Drogas, el expresidente Ernesto Zedillo reconoció que la estrategia de combate al narcotráfico que impulsó como mandatario fue la equivocada. Reprobó la prohibición porque ha fortalecido al crimen organizado y debilitado a las instituciones.
El diagnóstico es muy claro. La necesidad de modificar la estrategia también. Los integrantes del próximo gobierno lo saben. Solo intereses económicos muy grandes podrían dejar las cosas como están.
HUERFANITO. Es especialista en comportamiento humano. Compartió en medios de comunicación su opinión en torno a los videojuegos violentos. Alertó a los padres de familia por el efecto nocivo que puede tener en los menores el disparar, aún cuando se trate de balazos virtuales. Recibió por ello amenazas de muerte. La industria de los videojuegos es millonaria y poderosa. Por lo visto, hay quienes están dispuestos a defenderla como sea.
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