En los distintos debates sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM), el próximo Secretario de la SCT, Javier Jiménez Espriú, ha insistido en que, independientemente de la decisión final que se tome respecto a éste, se tiene que invertir fuertemente en el actual AICM. Esto, debido a que el tiempo que se requiere para la conclusión del nuevo proyecto puede llevarse todo el sexenio.

Además de mejorar la operación del AICM, se ha planteado la vieja idea de aprovechar mejor otros aeropuertos cercanos a la Ciudad de México.

Cuando en el 2002 no pudo continuarse con el proyecto en Texcoco, promovido por el ex presidente Vicente Fox, el entonces director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, Ernesto Velasco León, promovió el proyecto llamado Sistema Metropolitano de Aeropuertos (SMA). Una propuesta sencilla, pero muy interesante, que consistía en integrar a los aeropuertos de Querétaro, Puebla, Cuernavaca y Toluca, con objeto de disminuir la presión sobre el AICM.

Además, el proyecto contemplaba la construcción de trenes y autopistas que disminuyeran los tiempos de traslado e interconexión con el AICM. La mayoría de las obras complementarias no prosperaron y muy pronto se abandonó la idea.

El caso particular del Aeropuerto Internacional de Toluca (AIT) fue la única opción que prosperó, gracias a que se ofrecieron incentivos para la operación y así, durante algunos años, estuvieron dando servicio aerolíneas como Interjet, Volaris y las internacionales AirMadrid y Continental.

Durante la administración del ex presidente Felipe Calderón se hizo un planteamiento para impulsar más al AIT y se planteó que el proyecto que ya se discutía sobre un Tren Interurbano a Toluca llegara directamente al AIT, para darle mayor impulso.

Cuando el presidente Enrique Peña Nieto tomó posesión y anunció el arranque de los trenes rápidos a Querétaro, el transpeninsular y el de Toluca, fue finalmente este último el único que prosperó.

Pero algo verdaderamente inconcebible fue que cuando se presentó el proyecto pudimos constatar que el tren no pasaba por el Aeropuerto Internacional de Toluca.

¿Cómo es posible que siendo el Presidente, parte del entonces poderoso Grupo Atlacomulco, y que integrando el proyecto del tren rápido con el AIT se iba a dar un impulso económico muy importante al Estado de México, hayan abandonado la idea de modernizar el aeropuerto? La respuesta la supimos muy pronto: el único interés de ese grupo era lograr el proyecto del NAICM en Texcoco y perdieron todo interés en el de Toluca.

El SMA buscaba la operación regional de aeropuertos como una acción estratégica de fortalecimiento del servicio en el centro del país y uno de sus objetivos era la ampliación a dos pistas del Aeropuerto de Toluca y su modernización como aeropuerto internacional. Vinculado a este proyecto de gran visión, estaba el del tren rápido a Toluca con destino intermedio en el AIT. Por no haber seguido esta lógica, el proyecto actual será un rotundo fracaso, que va a requerir altísimos subsidios para operar. La razón es muy simple: nunca podrá competir con los autobuses que dan el servicio en la misma ruta.

La SCT contaba con estudios que demostraban que la zona de mayor demanda del servicio al AIT estaba en el centro-poniente de la Ciudad de México y la estación de origen tendría que ubicarse en el corredor Reforma-Chapultepec. Finalmente quedó del Metro Observatorio a Metepec, Toluca y Zinancantepec, lo cual no tiene futuro.

La nueva administración de la SCT debe retomar el proyecto, adecuando el tren de Toluca y llevarlo al AIT, lo que se podría concluir en un tiempo relativamente corto y tendría grandes beneficios tanto para el actual como para el futuro aeropuerto internacional.

@JL_Luege

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses