Los legisladores panistas estaban casi todos de vacaciones. Tranquilos. Confiados en que no tenían nada pendiente en agenda hasta el arranque del periodo ordinario de sesiones, cuando los sorprendió la primera plana de este diario, primero, y la respuesta del dirigente de Acción Nacional, después.

Ricardo Anaya dijo que la primera plana de EL UNIVERSAL que señalaba un rápido enriquecimiento de él y su familia política fue un ataque del gobierno federal por su negativa al pase automático de Raúl Cervantes como primer fiscal general de la Nación. Este tema, el del #FiscalCarnal, no estaba ni en agenda.

Según me comentan panistas con los que platiqué, tanto afines a Anaya como contrarios a él, si acaso había un tema que les preocupara al momento de esta tormenta, ese era la legislación del piso parejo en el INE.

El pase automático del fiscal tiene que darse instalando la Comisión de Justicia en el Senado, que preside la panista Pilar Ortega. Así, si Anaya no quería que esto se discutiera, él tenía la llave para cerrar el tema como había permanecido desde el 11 de diciembre de 2014 cuando se turnó la minuta con Proyecto de Decreto al Senado. En ese momento Roberto Gil presidía esa Comisión y desde entonces permanecía en la congeladora, precisamente por el tema del pase directo del procurador.

De haberse opuesto al pase automático, Anaya tuvo dos oportunidades para hacerlo. La primera en diciembre de 2013, cuando se aprobó la reforma político-electoral que incluyó la creación de la Fiscalía General de la República, y la fórmula de pase automático del procurador. Y la segunda el 10 de diciembre de 2014, cuando los diputados aprobaron la Ley de la Fiscalía General de la República, en donde la suplente de Ricardo Anaya, Ana Paola López Birlain, votó a favor.

Entonces, si no se opuso cuando pudo en el Legislativo ¿por qué cambió de opinión Anaya y metió el tema del #FiscalCarnal en agenda? Todo indica que se debe a la reunión que sostuvo el dirigente del PAN en Chihuahua el 4 de agosto pasado, en la cual él y otras 14 personas firmaron la Declaración Chihuahua.

En esta declaración Anaya se comprometió, junto con personajes como Emilio Álvarez Icaza, Cuauhtémoc Cárdenas, Alejandra Barrales, Jorge Castañeda, Gustavo Madero y Santiago Creel, a que no se diera el pase directo del procurador Cervantes como fiscal general. O sea, el no al #FiscalCarnal. Pero también a que se conforme un nuevo Consejo General del INE; al impulso de una investigación en el Senado sobre el espionaje a través de Pegasus; a detener las cuotas de los magistrados del Tribunal Federal de Justicia Administrativa y a sacar adelante al fiscal anticorrupción.

¿Por qué firmó dicho acuerdo Anaya? A cambio de que las organizaciones de la sociedad civil apoyen el Frente Amplio Opositor, que es al final del día, el quid de todo este asunto que hoy mantiene a la Cámara de Diputados en crisis y al PAN tremendamente dividido.

Pero precisamente por esta Declaración Chihuahua, apenas estamos en el principio de la crisis. Falta todavía que Anaya cumpla con el resto de los compromisos acordados. Si su palabra aun vale y si quiere que el Frente Amplio Opositor cuente con el respaldo de Álvarez Icaza y Jorge Castañeda, con las respectivas organizaciones de la sociedad civil que ellos le pueden garantizar lo apoyen.

APOSTILLA: La oposición al #FiscalCarnal es una condición necesaria, más no suficiente, para garantizar la autonomía que se pretende con esta medida. Bien haría Ricardo Anaya en exigir a los gobernadores del PAN lo mismo que se quiere a nivel federal: que no existan #FiscalesCarnales en los estados. Como el que logró aprobar Moreno Valle en Puebla (Víctor Carrancá Bourget) en diciembre de 2015, garantizando que le cuiden las espaldas por nueve años, o como el que está intentando aprobar Miguel Márquez en Guanajuato.

@AnaPOrdorica
www.anapaulaordorica.com

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