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¡No te quemes con las agruras!

La obesidad y del sobrepeso en nuestro país han favorecido la aparición de reflujo gastroesofágico
¡No te quemes con las agruras!
(FOTO: Especial)
24/08/2017
00:30
Karina Rodríguez Chiw
Ciudad de México
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El sistema digestivo está conformado por varios órganos; inicia en la boca y concluye en el intestino grueso, recto y ano. Cada uno de éstos tiene una función para que el proceso de la digestión se lleve a cabo y el organismo pueda usar los alimentos como fuente de energía y de nutrientes para formar y alimentar las células.

Sin embargo, a veces alguna parte del sistema digestivo puede ser afectado por un padecimiento. Por ejemplo: la disfagia y el reflujo gastroesofágico, que en los últimos años su incidencia se ha incrementado en los mexicanos debido a que la obesidad y el sobrepeso son factores de riesgo.

Si hay agruras

Puede tratarse de reflujo gastroesofágico, el cual se produce como resultado de movimientos frecuentes de material del estómago como ácido y sustancias biliares, entre otras. “Es normal que todos en algún momento tengamos episodios de reflujo; sin embargo, cuando se padece reflujo gastroesofágico la frecuencia de estos eventos es mucho mayor y hay síntomas como agruras, regurgitación, dolor torácico, sensación de ardor en el pecho y en ciertos casos pueden haber también cambios en el revestimiento del esófago, lo que se conoce como e s ofagitis”, dice Marcelo Vela Aquino, gastroenterólogo de Clínica Mayo.

Cuando no se puede tragar

La disfagia es la dificultad para deglutir, “es un trastorno que impide el paso adecuado de los alimentos y bebidas desde la boca hacia el estómago. Existen dos tipos de disfagia: Orofaringea o superior: afecta la boca y la garganta y a menudo se presenta por alteraciones del sistema nervioso o de los músculos en la garganta. El paciente puede presentar tos y dificultad para respirar.

Esofágica: se manifiesta por trastornos en el esófago. Quienes la padecen sienten que los alimentos se les atoran, por lo que su consumo de alimento se reduce.

LO MALO 

Si el reflujo gastroesofágico no se trata a tiempo puede haber cicatrización en la parte inferior del esófago, lo cual disminuye el calibre del esófago e impide la deglución.

jpe

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