Hace menos de una hora se produjo el Solsticio de diciembre que, con su llegada, marca el inicio del invierno, una época del año en la que no sólo experimentamos la sensación térmica más fría, sino en la que la Tierra se ubica en su punto más alejado al Sol para, paulatinamente, aproximarse al gran astro hasta alcanzar la mayor cercanía posible, momento que se efectúa el asentamiento del verano. Te explicamos cómo se produce este fenómeno.

Días previos a la Navidad, el solsticio de invierno también nos recuerda que estamos por entrar a una nueva estación; eso en lo que respecta a las poblaciones que nos situamos al norte del ecuador, pues mientras en México vivimos la llegada del invierno, al otro lado del mundo tiene lugar el inicio del verano.

Pero, ¿por qué ocurren los solsticios? Si bien, a lo largo de los siglos, la meteorología se basó en los solsticios de invierno y de verano para identificar los cambios de temperatura y establecer la transición de las estaciones del año, este evento se trata nada más y nada menos que de un fenómeno astronómico que tiene lugar debido a que la Tierra, nuestro planeta, tiene un eje de rotación inclinado.

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Sin este eje inclinado, las estaciones del año no ocurrirían tal y como lo hacen, debido a que la inclinación produce que la luz del Sol sea repartida en nuestro planeta de forma desigual a lo largo de todo el año, por ello, mientras la Tierra gira los 365 días, cada cierto tiempo alcanza una iluminación y un clima distinto.

De acuerdo con la explicación de los expertos, durante los meses de septiembre y diciembre, que es cuando tienen lugar el otoño y el invierno, el hemisferio norte se encuentra más alejado del Sol, a diferencia de lo que ocurre entre marzo y junio, temporada en la que se establecen la primavera y el verano.

En el hemisferio sur, simultáneamente, ocurre en cambio de estaciones pero de forma invertida, por lo que si hoy estamos recibiendo al invierto en el hemisferio norte, allá dan la bienvenida al verano.

Pero junto con los solsticios de invierno y verano, la noche en que se producen exactamente, ocurre otro fenómeno que no vuelve a tener lugar en ninguna otra fecha del año, definido por qué tan alejada o cercana se encuentra la Tierra del Sol, por ejemplo, para aquellas y aquellos que nos ubicamos en el hemisferio norte, esta noche será la más larga de nuestras noches, mientras que el hemisferio sur experimentarán el día más largo.

Y aunque parezca increíble e inverosímil, así como en la Tierra hay solsticios, también los puede haber en cualquier otro planeta, aunque claro para ello deben cumplir con un solo requisito que, así como ocurre con nuestro planeta, cuente con un eje de rotación inclinada.

Algunos de los planetas que tiene esta característica son Venus y Marte, sin embargo, las estaciones del año de estos planetas no coindicen con las de nuestro planeta, debido a que tienen inclinaciones distintas. Además, estas variaciones también dependerán de las dimensiones de sus órbitas que, a través de sus particularidades, generan distancias completamente discordes de las que existen entre la Tierra y el Sol.

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melc

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