No importa el color de la piel, todos somos de la misma "raza"

Descubrimientos científicos arrojan que realmente las razas no existen a nivel genético, sino que somos una sola especie interconectada con un origen común africano
No importa el color de la piel, todos somos de la misma "raza"
(FOTO: Reuters)
20/10/2017
00:30
GDA / El Mercurio / Chile
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Nuevas evidencias que apuntan a un origen de Homo sapiens hace unos 300 mil años en África hunden más profundamente las raíces de la humanidad en ese continente y arrojan luz sobre la naturaleza de las diferencias humanas, asestando un golpe definitivo al concepto de raza.

Los descubrimientos arrojan que realmente las razas no existen a nivel genético, sino que somos una sola especie interconectada con un origen común africano y cuyas diferencias son superficiales, explica el antropólogo físico Manuel Soberanes.

"Puede existir más distancia genética, por ejemplo, entre una persona de Sudán y una de Namibia, a quienes el pensamiento raciológico ubicaría como miembros de una misma 'raza negra', que entre un español y un japonés, supuestos integrantes de 'razas' distintas", apunta.

Soberanes detalla que esta falta de correspondencia entre los grupos habitualmente identificados como razas y sus propios rasgos genéticos "debiera por sí misma descartar definitivamente el concepto racial".

El también periodista cita los hallazgos fósiles reportados en junio pasado por un equipo científico encabezado por el paleontólogo francés Jean-Jacques Hublin, hallados en Jebel Irhoud, Marruecos, datan de una antigüedad de unos 315 mil años. Estos fósiles fueron comparados con los de los humanos modernos y arcaicos, así como con neandertales, especie humana que coexistió con la nuestra hasta hace unos 30 mil años.

En vista de que la mayoría de estudios sugieren que la primera dispersión humana fuera de África ocurrió entre 50 mil y 60 mil años atrás, los nuevos hallazgos indican que "nuestra especie ha pasado la mayor parte de su existencia en su continente natal, quizá tanto como seis veces más que fuera de él", comenta Soberanes.

Esto "es congruente con estudios moleculares según los cuales la mayor parte de la variabilidad genética humana se encuentra en África", ya que es allí donde "los humanos han tenido más tiempo para diversificarse".

Así que -defiende- no sólo no existen razas en sentido biológico, sino que incluso los grupos identificados socialmente como tales, como negros, blancos, asiáticos, etc., tampoco existen con fronteras definidas: "Todos han estado en constante contacto e intercambiando variantes genéticas".

jpe

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