“Promoción turística debe dar certeza a IP”

Propone crear un modelo que impulse proyectos del sector y perdure aunque cambien gobiernos
Carolina Cárdenas Sosa, Directora de Turismo y Promoción Económica de Mérida (CORTESÍA)
01/11/2017
01:24
Tláloc Puga
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El modelo de promoción turística en México es equivocado y debe cambiar para dar certidumbre a la iniciativa privada (IP) sobre sus inversiones a largo plazo, opina Carolina Cárdenas Sosa, directora de Turismo y Promoción Económica de Mérida, capital de Yucatán.

En 2001, Cárdenas tuvo la oportunidad de inaugurar la Secretaría de Turismo de Yucatán como titular de la dependencia, cargo que ocupó hasta 2006, cuando entonces gobernaba el estado Patricio Patrón Laviada.

Sin embargo, 16 años después y tras conocer el desarrollo del turismo en el país, se dice convencida de que el modelo de promoción en México no es el más exitoso.

“A pesar de que me tocó inaugurar la Secretaría de Turismo de Yucatán, considero que el modelo de promoción turística es equivocado. Me gustaría voltear hacia Estados Unidos (EU), donde no existen secretarías de Turismo”, dice la funcionaria panista en entrevista con EL UNIVERSAL.

La promoción turística en EU incorpora recursos de la iniciativa privada y gobierno, donde cada estado tiene una oficina de turismo y cuyo modelo perdura aunque cambie la administración pública.

En cambio, en México cada seis años cambia un gobierno y llega un nuevo secretario, quien trata de hacer cosas diferentes a las de su antecesor, pero en el turismo se debe trabajar con continuidad a mediano y largo plazos, en particular en la promoción de destinos, señala. Ello sólo se podrá lograr cuando la IP tenga mayor injerencia en las decisiones, asegura.

La funcionaria recomienda crear un fideicomiso para la promoción turística en México, en el que la iniciativa privada tenga mayoría, con empresarios que se involucren aportando mayores recursos. “Con el fideicomiso se va a decidir el rumbo de cada destino, con planes a un mes, un año, seis años, 10 años o más”, dice.

En 2002, cuando era secretaria estatal de Turismo, se creó el fideicomiso de promoción con un esquema similar de coparticipación con empresarios, donde había cuatro integrantes de la IP y tres del gobierno.

En ese modelo, la secretaría del estado presidía el fideicomiso y presentaba las propuestas de trabajo, las cuales tenían que ser aceptadas por los cuatro integrantes del sector privado, o no se realizaban.

El esquema, agrega, obligó al gobierno a trabajar de manera cercana con empresarios y presentar propuestas lógicas de trabajo para los próximos años.

Este modelo funcionó hasta 2014, cuando el fideicomiso cambió al esquema tradicional, conformado por cuatro integrantes de la iniciativa privada por la misma cantidad del gobierno, éste último reservándose el voto de calidad.

“Hay grandes empresas que sólo invierten en el destino cuando hay compromisos a largo plazo, pero cuando la promoción turística está liderada por el gobierno, sólo elabora estrategias a seis años”, señala Cárdenas, quien también fue subsecretaria de Planeación Turística de la Secretaría de Turismo federal de diciembre de 2006 a febrero de 2009.

La funcionaria considera que las funciones actuales de las secretarías estatales del sector, por ejemplo, la capacitación y certificación de los guías turísticos, puede estar a cargo de la Secretaría de Educación Pública.

A su vez, la Secretaría de Obras Públicas de cada estado se puede hacer cargo de apoyar la infraestructura de paradores turísticos o algún destino que necesite carreteras o módulos.

“Hay muchas funciones que se pueden reacomodar en otras secretarías, generando así un ahorro administrativo en ese gobierno”, destaca.

Cárdenas Sosa es la principal promotora de Mérida para los turistas, ciudad reconocida este año como Capital Americana de la Cultura por segunda ocasión; la primera vez ocurrió en el año 2000.

El turismo aporta cerca de 9% de la economía de Mérida y vive hoy un crecimiento inusitado de hoteles.

“El gran reto de Mérida es cumplirle a la nueva oferta hotelera que viene. Como destino debemos apoyar a los establecimientos para que no baje el porcentaje de ocupación”, enfatiza.

La llamada ciudad blanca ofrece actualmente 8 mil 500 cuartos de hotel y espera alcanzar casi 11 mil habitaciones para finales de la actual administración.

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