Inversión sin dependencia de reforma fiscal

20/12/2017
01:27
Alejandro Rodríguez Magaña
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Actualmente, México es más atractivo para los inversionistas que antes, principalmente para aquellos provenientes del bloque norteamericano, lo cual responde al ideario original del TLCAN.

La constante inversión extranjera directa y de portafolio sumada a la inversión de grandes empresarios mexicanos, han llevado al país a acumular un capital que potencializa cada vez más la producción futura y ha generado empleos y confianza, valores que van más allá de lo imaginado en 1994.

Bajo este contexto, el IMEF da a conocer su Ponencia 2017, titulada: “Invertir para Transformar a México”, donde se pone énfasis en dos grandes tareas pendientes: inseguridad y combate a la corrupción, que de superarse, harán más atractivo a nuestro país.

Cabe mencionar que con el avance de la reforma fiscal de Estados Unidos, se visualiza una estrategia clara en dos sentidos: primero incentivar la repatriación de capitales hacia ese país y segundo, propiciar que no haya un mayor flujo de inversión fuera de EU.

La reacción inmediata ha sido la expectativa de mayores utilidades por acción en las empresas y ello es cierto al bajar la tasa impositiva manteniéndose constante todas las demás variables.

Sin embargo, una menor tasa de impuestos encarece la estructura de la deuda haciéndola más similar al costo del capital aportado por los socios y con ello encareciendo los recursos del capital en su totalidad, lo cual hace menos atractivo un proyecto de inversión, efecto que sin duda vendrá después.

La posible visión de los inversionistas, orientados al corto plazo, no es propiamente un enfoque de pagar menos impuestos, pues saben que mantenerse en México les ayuda a reducir el costo variable unitario, lo que aumenta el margen bruto de utilidades y el gasto operativo por menores costos de operación, aumentando el margen operativo y la base gravable.

Su reacción final obedecerá a la seguridad fiscal, reflejada en programas sociales mejor calibrados.

Los empresarios con mayores ganancias en sus negocios saben que la contribución fiscal es una necesidad y una responsabilidad con la sociedad y con el país que les permite generar utilidades.

No es el principal argumento decisivo para mantener sus inversiones, aunque sí contribuye. Si encuentran en este país la seguridad adecuada que les permita reducir los gastos operativos en esa materia y la transparencia en trámites y servicios que les permita hacer negocios, decidirán mantenerse en territorio nacional, aún sin cambios en materia de impuestos.

En este sentido, durante la Convención Nacional del IMEF Business Summit Mérida 2017, se mencionó que hay distintos planes de las autoridades para reaccionar ante la eventual reducción de impuestos corporativos y volvernos una economía atractiva que compita por la inversión y es lo que se espera.

El papel de las autoridades es responsabilizarse de reaccionar con las medidas adecuadas para que el marco regulatorio e impositivo favorezca la permanencia de los recursos de capital.

Es clave mantener atractivos márgenes brutos y operativos que generen una base gravable que soporte la carga impositiva que se defina.

En la ponencia IMEF 2017 se plantea una reducción de 5% en la tasa de ISR y la revisión de algunos gravámenes como el IEPS para legitimarlos y dar al mercado energético —por ejemplo— y de otros productos, la flexibilidad que las reformas estructurales han pretendido, avanzando aún más en su consolidación.

La tarea de México es profundizar aún más en las reformas aprobadas, mismas que de acuerdo a la OCDE, han generado cerca de 80 mil millones de dólares en compromisos de inversión.

Por todo ello, para el IMEF es trascendental seguir avanzando en materia laboral, inversiones del sector energético, competencia económica, telecomunicaciones, educación, sistema penal, política electoral y transparencia.

Sin duda alguna, atención especial merece la eficiencia del gasto público, reflejado en un mejor uso de los ingresos tributarios, lo cual será benéfico para la fuerza productiva del país, mucho más allá de una reducción de la carga impositiva. Es momento de enfocar los esfuerzos hacia allá.

El tiempo apremia y debemos estar preparados para todos los escenarios que se presenten tras la renegociación del TLCAN.

Presidente de Ponencia IMEF 2017
Email: [email protected]

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