En pobreza, 27% de los municipios en el país, dicen especialistas

Es el equivalente a 9% de la población, dice publicación; ubican el mayor rezago en Chihuahua, Oaxaca y Chiapas
El libro comprende casos de rezago en Chile, México y Perú (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
05/09/2017
03:29
Rubén Migueles
-A +A

[email protected]

El 27% de los municipios en México están entrampados en la pobreza, lo que representa 9% de la población, afirmó Isidro Soloaga, uno de los coordinadores y autores del libro Trampas territoriales de pobreza, desigualdad y baja movilidad social.

En la publicación coeditada por Rimisp – Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural, Centro de Estudios Espinosa Yglesias y la Universidad Iberoamericana, se detalla que una trampa se puede definir como una situación desfavorable que ocurre en el mismo lugar, con las mismas personas, año con año.

Es una trampa, porque son las mismas personas y territorios que están en la misma situación de pobreza o desigualdad o falta de oportunidades, que llevan 20 años en la misma situación, como es el caso de México, comentó el especialista.

El libro comprende los casos de Chile, México y Perú, y en los tres países se encontró que son los mismos territorios que cada año están rezagados. Por ejemplo, en el caso de México, los territorios que están entrampados se ubican en la Sierra Tarahumara (Chihuahua), Oaxaca, Chiapas, parte de la península de Yucatán, el norte de Puebla y en Veracruz.

Soloaga se pregunta si hay gente pobre o zonas pobres. Si es gente pobre, la política pública es más sencilla, es decir, tiene que ver en la forma de cómo se incrementa las capacidades de estas personas, señala.

Pero si son zonas pobres, por más que se brinde capacitación técnica, como estas personas no pueden capitalizar su capacidad productiva en estas zonas, tienen un problema.

“Lo que encontramos es que hay zonas que permanentemente están en pobreza y rezago relativo, independientemente de las calificaciones de las personas”, afirmó.

Entre 30% y 50% de la desigualdad en el acceso de oportunidades de bienestar que tiene la población en México está siendo determinado por el territorio en el que viven las personas, advierte el estudio.

En este sentido, las políticas públicas de combate a la pobreza están limitadas y desarticuladas al no considerar la incidencia que tiene el territorio donde viven las familias, explicó Soloaga.

Sería una política errónea pensar que solamente hay que dar mayor acceso a educación o mayor acceso a salud para superar la condición de pobreza de la población.

Estos apoyos seguramente ayudan a su bienestar, pero el problema es que no van a poder expresarse porque hay algo en los territorios que lo impide, precisó el especialista.

El territorio se entiende como el área de labores comunes de una población y puede comprender partes de dos o más municipios, pero no tiene que ver necesariamente con las regiones conforme a su división política, tal como se conocen.

“La política pública en México es ciega al territorio, por ejemplo, Sagarpa aplica el mismo plan en Yucatán que el que se tiene en Baja California Sur, cuando las realidades del sector agropecuario en las dos entidades son totalmente distintas, y lo mismo sucede en otros sectores como el de la educación”, agregó el especialista.

Al no tener una visión territorial no se logra que haya una complementariedad de las políticas públicas. Resultado de lo anterior es que muchas zonas del país se encuentren entrapadas en la pobreza, es decir que a pesar de los avances que se logran en otras regiones, estas no pueden salir de su condición de marginación.

Es importante la coordinación, la política está desarticulada, operan distintos niveles de gobierno y en realidad la aplicación de una perspectiva territorial lo que requiere es una coordinación eficaz entre los órdenes de gobierno para identificar claramente la vocación, las características del territorio, afirmó Jorge Romero León, director para México y Centroamérica de Rimisp—Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.

Muchos territorios son plurimunicipales, no están limitados por la geografía política que tenemos. Eso requiere necesariamente una operación coordinada de los distintos niveles de gobierno, además de los retos que significan generar condiciones de evaluación en los niveles inferiores donde hay menor control y donde hay más riesgo de tener una estructura rentista y clientelar, e incluso de corrupción, agregó el directivo.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS