Chevrolet Cavalier: Nueva interpretación del ícono noventero

Evoluciona. Al igual que sus dueños originales, el nuevo Cavalier madura para convertirse en un sedán que toma en cuenta los gastos
14/10/2017
06:13
Christian Pérez Vega
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Cavalier es uno de esos pocos nombres que relacionas con alguna época en especial, y en su caso es las décadas de los ochenta y noventa, cuando se competía no solo por las ventas, sino también por su lugar en la historia entre grandes modelos como el Corsar, Tsuru GSR, Spirit, Phantom, Shadow RT, el inalcanzable Tunderbird y muchas otras. Caramba... ¡Que buenas opciones eran esas!

En el caso del Cavalier, era de esos modelos que lo amabas o lo odiabas, ya que muchos no tuvieron una buena experiencia con él y muchos otros quedaron fascinados, en especial con el inolvidable Z24, en el que algunos afortunados tuvieron la oportunidad de meter el cassete o el disco (pues fue de los primeros autos en contar con reproductor de CDs) y poner a todo volumen la canción de “El Final” de Rostros Ocultos y gritar “¡qué poca madre!”.

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Fue una época con matices buenos y malos pero que hoy es muy recordada por la Generación X, pues mientras nacían los primeros millennials, ellos fueron los que disfrutaron de este auto y otras cosas de ese entonces. 

Chevrolet echa mano de la nostalgia y revive el nombre Cavalier para darle una nueva interpretación presentada en 2016 y, hace un par de meses, introducida a nuestro mercado. 

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Este nuevo Cavalier es completamente distinto al de la tercera generación que vimos por allá de los 2000, cuando coexistían las versiones con motor 2.4 litros de 150 hp y la emblemática Z24 con propulsor V6 que enamoró a más de uno con su prominente sonido. 

Poder reducido. Ahora tenemos un modesto motor 1.5 litros de 107 hp y una carrocería más grande, pues emplea la plataforma Delta II, que también está presente en la generación pasada del Chevrolet Cruze. Así pues, este nuevo Cavalier se coloca dentro del repertorio de la marca americana justo entre sus modelos Sonic (recientemente renovado) y Cruze. 

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Aspecto maduro. Hablando de diseño, tiene todo el estilo de la gama Chevrolet, tanto que hasta parece una versión reducida del Malibu. Es decir, luce una silueta robusta con líneas musculares a los costados con estilo ejecutivo y elementos que lo ponen en sintonía con otros modelos de la firma americana. 

Aunque no se puede hacer un reclamo en el aspecto estético, el nuevo Chevrolet Cavalier nos deja con un ligero desazón en el hecho de que él único aspecto que lo relaciona con el emblema de los ochenta y noventa es el nombre pues su mecánica y apariencia no tienen nada que ver con esta nueva ejecución. 

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Manejo a la altura. Si bien no entrega el desempeño que podríamos pensar al ver su carrocería, es un auto que se comporta muy adecuadamente en los ambientes urbanos. Tiene buena aceleración y es ágil en su dirección. Hay que destacar su ajuste en suspensiones que ayudan a un manejo agradable en este entorno. En situaciones de carretera, la agilidad, el dinamismo y los arranques súbitos le cuestan bastante, pero puede mantener los ritmos bastante bien para hacer de los viajes cómodos y confiables. Se queda con un desempeño no más que cumplidor y esto es porque es un auto pensado para el uso familiar y en ciudad; por ello, es que entre sus cartas fuertes está el gran rendimiento de 19.3 km/l.

Estancia actualizada. El interior es parecido al estilo que tienen la mayoría de la gama Chevrolet. Sin embargo tiene elementos distintivos como trazos tridimensionales que se extienden por todo el largo de tablero y  puertas. La consola central es lo que delata su hermandad con los autos de la marca, con su pantalla de 7 pulgadas con Chevrolet MyLink con una inclinación hacia atrás para facilitar la vista y manipulación y flanqueada por las salidas de aire acondicionado. Integra también un panel de instrumentos para el conductor con pantalla 3.5 pulgadas a color, computadora de viaje, monitor de presión de llantas, así como controles de audio y teléfono al volante. El sistema de audio estándar se compone de cinco bocinas, un woofer, entrada USB y Aux. Un tema en aquí es que no tiene llave inteligente; es decir se enciende y apaga al llavazo y pues eso, en un auto que está sobre el Sonic, debería implicar una mejora.

Luego de estar en contacto con este nuevo Cavalier surgen las preguntas, ¿valió la pena reutilizar este nombre?, ¿esta nueva ejecución queda a deber en relación al gran sabor de boca que dejó su antecesor?

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