Recuerdan al Arzobispo Antonio Chedraoui como un pastor fuerte y alegre

Durante la ceremonia, que se llevó a cabo en la Catedral de San Pedro y San Pablo, en Huixquilucan, Estado de México, el obispo Ignacio Saaman, de Venezuela, dijo que el arzobispo Chedraoui dejó todo el poder y la influencia que había obtenido en Líbano para venir a México a predicar y convertirse en un “verdadero apóstol”
18/06/2017
16:29
Teresa Moreno
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En una emotiva ceremonia acudieron a dar el último adiós y a orar por el descanso de su alma los familiares y amigos cercanos del arzobispo metropolitano de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía para México, Venezuela, Centroamérica y el Caribe, Antonio Chedraoui Tannous.

Durante la ceremonia, que se llevó a cabo en la Catedral de San Pedro y San Pablo, en Huixquilucan, Estado de México, fue recordado como un pastor fuerte y alegre que se consideraba “más mexicano que el pulque” y que dejó todo el poder y la influencia que había obtenido en su natal Líbano para venir a México a predicar y convertirse en un “verdadero apóstol”.

“Él ha sido un verdadero apóstol, misionero que llegó desde hace más de 50 años del Líbano. Ha sido ese misionero e hizo como los apóstoles, que dejaron todo cuando les llamó Cristo. Él también dejó todo y vino atrás de la prédica. Dejó todo y amo el lugar a dónde es su misión, amó al pueblo mexicano y a México. Él decía, yo soy más mexicano que el pulque. Supo despojarse de toda la gloria y todo el poder que tenía allá”, dijo el obispo Ignacio Saaman, de Venezuela, durante la ceremonia que se llevó a cabo en el tercer día de su fallecimiento.

Estuvieron presentes en el homenaje el hermano del arzobispo, George Chedraoui, sus sobrinos Lima Siman, Tony y Emil Sarraf, Faddy Nicolás y Edi Chedraoui. Así como integrantes de la comunidad libanesa en México.

El obispo Samaan de Venezuela reconoció que “no fue fácil” para don Antonio despojarse de su vida en el Líbano para venir a México y que para lograrlo, se necesitaron dos cualidades: la fuerza y la humildad “de saber que la fuerza que tenemos proviene de Dios”.

“Decía a los padres y a la feligresía que no se minimicen y no se sientan poco porque ustedes vienen de allá donde la sangre de sus padres se ha mezclado con la de sus apóstoles. Él tenía está fuerza que aunque seamos pocos y viniéramos de lejos, en la gracia de Dios somos fuertes. Así era Antonio Chedraoui: era fuerte, no se minimizaba y así nos dijo a nosotros también: 'no se minimicen’”.

Como marca la tradición católica ortodoxo, esta ceremonia religiosa es la tercera que se da después de su fallecimiento; se celebrará una más a los nueve días del deceso y otra a los 40 días.

Fue oficiada por el arzobispo Metropolitano de la ciudad de Santiago y toda la República de Chile, Kyrios Sergio (Abad); Ignacio Samaan, Obispo Auxiliar en Venezuela de la Arquidiócesis de México, Venezuela, Centroamérica y el Caribe; el obispo Thomas Joseph, de la Iglesia Ortodoxa de Antioquía para Norteamérica; Siluan Muci, metropolita de Buenos Aires y de toda la República Argentina, miembro del Santo Sínodo del Patriarcado de Antioquía; y por Faddi Rabbat, vicario interino del arzobispado ortodoxo de México.

El arzobispo Chedraoui Tannous falleció el miércoles pasado a los 85 años de edad, a causa de cáncer en el pulmón. En la misa de cuerpo presente que se celebró ayer en la Catedral de San Pedro y San Pablo, estuvieron presentes personalidades como la señora Perla Díaz de Ealy, acompañada de su hija María Teresa Ealy Díaz, así como la esposa del ex presidente Vicente Fox, Martha Sahagún, y el cardenal Norberto Rivera Carrera.
 

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