Ven fallas en programa de reforma educativa

ASF critica que la SEP no tomó en cuenta el censo previo en la materia; no identificó con precisión los planteles con problemas de infraestructura, indica
En 2015, mediante el PRE se atendieron más de 60 mil necesidades de infraestructura y de equipamiento de las escuelas de educación básica. (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
20/02/2017
02:02
Teresa Moreno
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El Programa de la Reforma Educativa (PRE) tiene deficiencias en su diseño, puesto que no hay mecanismos para evitar duplicidades con otros planes de la Secretaría de Educación Pública (SEP), señaló la Auditoría Superior de la Federación (ASF); además, en algunos casos los apoyos que se entregaron no contribuyeron a abatir las carencias de infraestructura de las escuelas.

En su reporte 2015, la ASF encontró que el Programa de la Reforma Educativa no abatió las carencias de los planteles, encontrados por el Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial (Cemabe), y que tampoco utilizó un diagnóstico para enfrentarlas.

Esto ocasionó que en 2015 no todas las obras de mejora en las condiciones físicas de infraestructura y de equipamiento realizadas en las escuelas respondieran a las necesidades de cada plantel, diagnosticadas por el propio censo.

“La SEP no definió los mecanismos de coordinación para evitar la duplicidad de actividades en materia de mejoramiento de la infraestructura física educativa con el programa Escuelas Dignas, y no identificó con precisión a la población objetivo ni definió a los beneficiarios, ya que no se especificó el grado de carencia de las escuelas susceptibles de recibir el apoyo”, se señaló en el reporte.

En 2015, mediante el PRE se atendió más de 60 mil necesidades de infraestructura y de equipamiento de las escuelas de educación básica; de ellas, sólo 36.2% se asoció con una carencia identificada en el censo, mientras que 63.8% no correspondió con una carencia diagnosticada, lo cual, indicó el auditor “denota que los apoyos otorgados por el PRE a las escuelas participantes no necesariamente focalizaron su atención en abatir las carencias identificadas en el censo”.

De las 24 mil 550 escuelas que participaron en el programa con fallas de infraestructura física y de equipamiento, se atendió 26.4% de las carencias en las escuelas que recibieron apoyos financieros del PRE, “lo que denota un limitado grado de atención del programa en la mejora de las condiciones diagnosticadas en el Cemabe, y que no se utilizó en todos los casos el diagnóstico en la materia para planear la implementación del programa”.

El Programa Sectorial de Educación 2013-2018 reconoció que una de las debilidades del sistema educativo es el estado en que se encuentra la infraestructura de las escuelas, la falta de luz, de agua potable, de instalaciones funcionales de agua y drenaje y de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, lo cual “creó condiciones poco favorables para el aprendizaje de los alumnos y el trabajo de los maestros”, destacó la ASF.

En 2014 la SEP implementó el Programa Escuelas de Excelencia para Abatir el Rezago Educativo; después le cambió el nombre a Programa de la Reforma Educativa (PRE), puesto que buscaba fortalecer la autonomía de gestión de los planteles e impulsar la calidad y equidad del sistema educativo nacional. El objetivo era atender las carencias identificadas por el Cemabe y focalizar los recursos a las escuelas con mayor rezago.

A pesar de ello, el auditor encontró que los apoyos otorgados por el programa no se focalizaron en abatir las carencias de infraestructura física y de equipamiento, por lo que calificó de “marginal” la atención a las fallas identificadas, “por lo que persiste el riesgo de que la infraestructura física y el equipamiento de los planteles educativos de educación básica no sean adecuados para el proceso de enseñanza, en detrimento del aprendizaje de los alumnos”.

 

Fallas en bebederos. Respecto a la instalación de bebederos escolares, la ASF encontró que se colocaron en 5 mil 964 escuelas; sin embargo, el Instituto Nacional de Infraestructura Educativa (Inifed), que estaba encargado de este componente, no dispuso de las bases de datos para justificar que los planteles cumplían los requisitos necesarios para recibir el apoyo.

El auditor encontró que el instituto no sustentó con bases de datos que las 5 mil 964 escuelas donde se instalaron sistemas de bebederos escolares cumplían con los requisitos para ser apoyadas con este servicio.

En este componente del Programa de la Reforma Educativa se ejercieron 675 millones 762 mil 400 pesos, cantidad que representa 9% de los 7 mil 505 millones 124 mil 400 pesos asignados al programa; esto quiere decir que se destinaron 450 millones 6 mil 200 pesos menos de los que se debían ejercer conforme a los lineamientos de operación.

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