Hace un año, Mario Bergoglio regañó a religiosos mexicanos

12/02/2017
02:51
Astrid Rivera
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En su primera visita a México, el papa Francisco visitó cinco estados del país y abordó temas como la migración, la violencia, el narcotráfico, la desigualdad y dirigió un discurso a los obispos mexicanos que fue interpretado como un “regaño”; hoy 12 de febrero se cumple un año de su estancia en el país.

Durante su primer día,el 13 de febrero, Jorge Mario Bergoglio se convirtió en el primer pontífice en visitar el Palacio Nacional y ante la clase política pidió erradicar el México de privilegios; dijo que “la experiencia demuestra que cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia, e incluso el trafico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo”.

Más tarde, Bergoglio se dirigió a la Catedral Metropolitana donde pidió a los 165 obispos, 18 arzobispos auxiliares y a los tres cardenales del país “no minusvalorar el desafío ético y anticívico que el narcotráfico representa”.

En el mensaje a los “altos mandos”, les pidió no ser “príncipes”, a no tener miedo a la transparencia, pues la Iglesia no necesita de la oscuridad para trabajar; a no dejarse arrastrar por las murmuraciones y las maledicencias, así como a no perder el tiempo y la energía en las cosas secundarias, en las habladurías e intrigas.

El 14 de febrero, el jerarca católico se trasladó a Ecatepec, Estado de México donde ofreció una misa multitudinaria en la que criticó el pan que se obtiene mediante la corrupción “un pan con sabor a dolor, amargura y sufrimiento”, además llamó a los católicos a no dejarse seducir por el dinero, la fama y el poder.

Para el 15 de febrero, el pontífice celebró una misa en el Centro Deportivo de San Cristóbal de las Casas, Chiapas donde llamó a pedir perdón a los pueblos indígenasy condenó las prácticas que han conducido a la destrucción y contaminación de las tierras de los pueblos indígenas por individuos “mareados por el poder, el dinero y las leyes del mercado”.En esa entidad, Bergoglio tuvo un encuentro con familias y realizó una visita espontánea a la tumba de Samuel Ruiz.

Una vez en Morelia, el 16 de febrero, el papa Francisco pidió a los religiosos reunidos en el estadio Venustiano Carranza no resignarse ante la violencia que vive el estado.

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