Entrevista: “La Iglesia, unida contra las amenazas de Trump”

El pueblo juzgará si los sacerdotes estamos sentados en tronos, dice; afirma que está pendiente coadyuvar a erradicar la corrupción
Alfonso Miranda Guardiola Secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
12/02/2017
04:20
Astrid Rivera
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La Iglesia católica en México se encuentra vigorosa, trabaja sin desfallecer para luchar por nuestro pueblo, con unidad al interior del cuerpo episcopal para enfrentar los desafíos que presenta el país, afirmó Alfonso Miranda Guardiola, secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM).

A un año de la visita del papa Francisco a México, Miranda Guardiola subrayó a EL UNIVERSAL que uno de los grandes retos que planteó el pontífice argentino a los obispos mexicanos fue la elaboración de un programa pastoral de largo plazo con miras hasta 2031, en el que aún trabajan, puesto que se encuentran en la labor de detectar las “estructuras caducas”, a fin de estar más cerca de los fieles católicos y cumplir con la encomienda que dejó Bergoglio de “les ruego no caer en la paralización de dar viejas respuestas a nuevas demandas”.

El vocero de la CEM indicó que son los fieles católicos a quienes les toca juzgar el trabajo que realizan los sacerdotes y definir si están “sobre tronos” o acompañando a la población; afirmó que los ministros de culto necesitan la evaluación del pueblo para mejorar su servicio pastoral.

¿Cuáles son los pendientes que tiene la Iglesia católica de las encomiendas que dejó el Papa?

—Coadyuvar a nuestro país con nuestra sociedad, a eliminar la corrupción, la impunidad, la violencia, la deshonestidad, esos son el cáncer que tenemos en nuestro país y tenemos que trabajar todos por erradicarlo.

El Papa dijo a los obispos “no se sientan príncipes”, ¿hay príncipes en la jerarquía católica?

—Dejo la pregunta en el pueblo y que el pueblo juzgue si los sacerdotes y obispos estamos sentados en tronos o estamos acompañando al pueblo, si no lo acompañamos triste sería; el pueblo es el que tiene que contestar dónde nos está viendo, si estamos a lado del pueblo en cada colonia, en cada rincón, en cada parroquia.

¿Se ha cumplido la recomendación de la unidad del cuerpo episcopal?

—Ha sido un trabajo incesante, después de la visita del Papa hemos tenido en nuestra nación múltiples desafíos a nivel social, a nivel pobreza, medidas legislativas adversas contra la salud, la familia y ahora la amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo cual ha hecho que la Iglesia católica a una sola voz, hable, trabaje, sirva al pueblo de México, la unidad se manifiesta en la voz que emerge al unísono cuando se habla de estos temas.

Otra de las frases que Francisco dirigió a los obispos fue “peleen como hombres”, ¿ustedes se han peleado como hombres y se han dicho a la cara?

—Somos mexicanos y como mexicanos respondemos, actuamos con la frente en alto sin cobardías y sin acobardamientos siempre con el corazón en la mano sirviendo a todos nuestros hermanos. Como obispos, somos hombres, hombres como debemos ser y enfrentar la vida, los retos con mucha entereza, con el corazón abierto y fuerte para enfrentar tantos desafíos que tenemos. Los obispos somos hermanos y también nos hablamos de frente y actuamos unidos por salvar este país y para apoyarlo hoy más que nunca cuando nos necesita.

El Papa recomendó reforzar la comunión con el episcopado estadounidense con la administración de Trump, ¿se reforzará esta comunión o afectará la relación?

—La próxima semana tendremos otro encuentro entre obispos de la frontera estadounidense y mexicana, donde estará el nuncio apostólico Franco Coppola, los encargados de migrantes de ambas naciones. Estamos teniendo una comunicación continua, estrecha, cercana, entre los obispos de las iglesias y demás conferencias.

El pontífice dijo a los obispos “les ruego no caer en la paralización de dar viejas respuestas a nuevas demandas”.

¿Se ha cumplido esta petición?

—En el proyecto global pastoral estamos todavía en elaboración y tratando de escudriñar las estructuras caducas a las cuales se refiere el Papa en sus documentos, y tratando de ser creativos, audaces, en nuestra respuesta pastoral, para que como Iglesia podamos responder mejor a los desafíos.

¿Han superado al interior del cuerpo episcopal, esa tentación de la que hablaba el Papa de no dejarse llevar por las carrozas de los nuevos faraones?

—Nuestra relación con el gobierno ha sido positiva y ha sido muy cordial, honesta, transparente, hemos hablado con la verdad que profesamos.

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