Felipe Arizmendi Esquivel, obispo de San Cristóbal de las Casas, exhortó a las autoridades a buscar alternativas económicas que no dañen a la población, así como hacer más efectiva la lucha contra la corrupción, afirmó es la mejor forma de calmar al pueblo.

A través de un mensaje difundido por el Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México, el prelado indicó que es legítimo que la población exprese su inconformidad, sin embargo, resaltó que es necesaria la organización de trabajos comunitarios alternativos a fin de que “no todo quede en desahogos viscerales”.

Rechazó la violencia “destructora”, los saqueos, el vandalismo y el atropello a los derechos de terceros puesto que “dañando a los ciudadanos en su libre tránsito, aumentan el daño que el gasolinazo está causando”.

“Acompañamos a la comunidad en sus sufrimientos, pero rogamos encarecidamente evitar todo tipo de saqueos, vandalismos y bloqueos. De igual modo, exhortamos a las autoridades a buscar alternativas económicas que no dañen al pueblo, sobre todo a los de menos recursos, que son los que más importan. Hacer más efectiva la lucha contra la corrupción oficial, es la mejor forma de calmar al pueblo”, dijo.

Expresó que los ciudadanos se sienten “defraudados” por las autoridades debido a la promesa de bienes y servicios bajarían de precio, y no lo hicieron, por lo que “muchos ya no confían en los políticos”. De cara a las elecciones presidenciales de 2018, el obispo de San Cristóbal de las Casas pidió a la población “no dejarse embaucar” por quienes ofrecen revertir estos aumentos.

“Que esto nos sirva de experiencia para no dejarnos embaucar por quienes ofrecen revertir esos aumentos, ahora que están ya en campañas presidenciales, pues no todo lo que se promete es posible ponerlo en práctica. No somos una economía autónoma, sino dependiente de factores internos y externos”, enfatizó.

Afirmó que el pueblo está molesto al ver el gasto que se destina en publicidad oficial, los salarios de diputados, senadores ministros de la Suprema Corte y otros servidores públicos “cuánta corrupción e impunidad se descubre en la administración pública. El pueblo se siente inerme y sólo le queda expresar su inconformidad en todo tipo de manifestaciones, algunas con tintes muy violentos”.

Arizmendi Esquivel destacó que el “desahogo violento” que se manifestó en varias partes como reacción a los incrementos de precio de la gasolina, gas y electricidad parecía inexplicable, sin embargo, indicó que el trasfondo de estas protestas no es sencillo y que una de las razones se encuentra en la desintegración familiar, donde los padres están ausentes y no hay quien eduque a los menores, pues advirtió que muchos de los que participaron en los saqueos eran jóvenes.

“Si los pobres roban, no es por ser pobres, sino por no tener unos padres que, sobre todo con su ejemplo, eduquen en el trabajo y en el respeto”, advirtió.

“Puede haber muchas explicaciones, pero el trasfondo no es sencillo. No se robaban fundamentalmente alimentos y ropa, sino pantallas de televisión, celulares y diversos electrodomésticos. Una consigna en redes sociales bastó para desatar la ira popular y los atracos sin restricción. Muchos de los que cargaban con todo lo que podían eran jóvenes, también mujeres”, indicó.

ahc

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