#UACH: Mentalidad de manada en Twitter

Internet y las redes no deben convertirse en la inquisición del siglo XXI, donde se exhibe y vilipendia sin justificación
05/08/2015
02:00
Alonso Cedeño
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Estrategia en Línea

En su libro Instintos de la Manada en la Guerra y la Paz publicado en 1916, mucho antes de nuestras herramientas sociales digitales, Wilfred Trotter culpaba a la inestabilidad mental de inhibir el uso de la razón cuando se quería actuar como el resto de un colectivo, emulando así a las manadas de animales. Esto no pudo haber tenido mejor comprobación que con lo sucedido al medio día del jueves 30, cuando miles de usuarios y varios medios de comunicación compartieron un video y fotografías que no sólo afectarán la vida e imagen de dos menores, sino que pudieran constituir un delito, pues el Código Penal federal, en su artículo 202 impone sanciones de siete a doce años de prisión a quien difunda actos de exhibicionismo corporal en que participen personas menores de dieciocho años.

Así pues, hoy estarían contemplando sanciones a más de 90 medios digitales, algunos con versión impresa, que difundieron algún tipo de nota “periodística” que incluía materiales explícitos o que permitan la identificación de estos jóvenes. También hay que señalar que hubo quienes rectificaron su postura y aquellos que con toda responsabilidad le dieron una cobertura adecuada al caso.

El resto de los mas de 54 mil mensajes únicos provinieron de casi 2 mil 800 usuarios, que incluyeron algún tipo de material multimedia relacionado en sus publicaciones o incluyeron los términos UACH o la etiqueta #UACH entre el medio día del jueves 30 y hasta las 15:00 horas del día lunes 3. Estas acciones lograron llevar el tema a tendencia nacional por más de 4 horas y a ser tendencia local en algunas ciudades hasta la madrugada del sábado.

Algunos datos relevantes. Primero, los jóvenes no están matriculados en la Universidad Autónoma de Chihuahua; dos son menores de edad; tres, el video no es reciente, tenía por lo menos dos semanas en algunos canales de videos, y se pueden encontrar referencias de algunos usuarios en días anteriores. Entonces, ¿a que se debió el pico de popularidad del pasado jueves? Una investigación desde Estrategia en Línea nos permitió detectar a por lo menos 10 “influenciadores” de media tabla, y tres medios de comunicación digitales que con acciones evidentemente concertadas resultan los responsables de subir la relevancia del tema entre las 12:02 y las 13:42. La combinación de las plataformas de Facebook, Youtube, Twitter y las páginas web de estos tres medios e individuos resultó tristemente efectiva. ¿La motivación?, bueno, esa todavía es imposible determinarla científicamente, pero es interesante observar como se dominó la agenda mediática local de un periodo donde ocurrieron, o podían haberse acontecido, temas trascendentes para el gobernador y el estado.

¿Cómo evitar entonces que la situación escalara?, ¿cómo prevenir la propagación del daño sin caer en el efecto Streisand? (fenómeno en el que un intento de censura se revierte al darle mayor exposición al tema). Tres acciones concretas implementamos con ayuda de los colaboradores de la oficina. La primera, desde nuestras cuentas personales, posicionar en positivo mensajes contra la violencia en y desde internet, incluyendo imágenes alusivas a la misma con las etiquetas en cuestión. La segunda consistió, a través de cuentas simuladas, en establecer conversaciones con usuarios críticos y nuevamente posicionar mensajes de reflexión, visibilizando el potencial daño y alto impacto en la vida de estos jóvenes. Y la tercera —emular las estrategias con la que algunos políticos combaten a los Trending Topics—, aprovechar ahora a nuestro favor, el famoso “efecto Bieber”: Twitter privilegia novedad sobre popularidad, para cortar la tendencia en una ciudad donde al viernes en la noche se mantenían como tendencia y donde se contaba con la infraestructura para ello, se publicaron 4 mil mensajes reiterativos con la etiqueta #UACH desde 50 cuentas en un lapso de 20 minutos, suspendiéndolos de tajo, esto para dificultar el crecimiento de la conversación y así desplomar la tendencia.

Las dos primeras tácticas, si bien no consiguieron sus objetivos absolutos, sí nos permitieron aparecer en las búsquedas e incidir en las conversaciones. La tercera acción consiguió de inmediato eliminar el HT del tablero de dicha ciudad. Este lunes a primera hora comentamos con ONG’s a detalle nuestros resultados para que puedan ser replicados por ellos en caso de un nuevo incidente, poniendo a su disposición nuestra infraestructura.

No se trata de censurar internet, sino todo lo contrario, es apostar a la responsabilidad de los usuarios, que no conviertan un medio de comunicación extraordinario en la inquisición del siglo XXI, en un cepo virtual donde se exhibe y vilipendia sin justificación alguna, tan sólo por la mera inestabilidad mental que nos obliga a actuar como manada, una manada que pretendía imponer a dos jóvenes una letra escarlata del mundo digital y a la cual nos sentimos orgullosos de entender y, con nuestro granito de arena, poder combatir.

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