Un plagio cada cuatro horas en junio de 2017: Alto al Secuestro

El mes suma 144 casos del ilícito por el que detuvieron a 145 personas y encarcelaron a 129; el delito aumentó en nueve estados, asegura Isabel Miranda de Wallace
(ARCHIVO. EL UNIVERSAL)
18/07/2017
04:17
Perla Miranda
-A +A

[email protected]

Video

Un plagio cada cuatro horas en junio de 2017: Alto al Secuestro

El pasado 7 de julio se realizó un experimento social por Alto al Secuestro y Mensajeros Urbanos

En junio de 2017, cada cuatro horas ocurrió un secuestro, lo que llevó a que el mes sumara en total 144 casos de este ilícito. Esta cifra significa un decremento de 2.7% respecto a mayo pasado, de acuerdo con datos de la organización Alto al Secuestro, que preside Isabel Miranda de Wallace.

La activista dijo que durante el mes pasado hubo 171 víctimas de este delito, y 145 personas detenidas, lo que indica un incremento de 12.4% comparado con cifras de mayo, cuando se envió a prisión a 129 criminales.

En este mes, las entidades que reportaron mayor incidencia del ilícito fueron Veracruz, con 27 secuestros, seguido del Estado de México, con 21; Tabasco y Guerrero, con 12 y la Ciudad de México, con 11.

Por el contrario, Baja California, Baja California Sur, Guanajuato, Nayarit, Querétaro, Tlaxcala,  Sonora y Yucatán tienen cero índices de secuestro.

El mayor número de capturas de criminales se logró en Veracruz, con 26 detenidos, seguido de Tabasco, con 20, y del Estado de México, con 15.

En Aguascalientes, Chiapas, Coahuila y Oaxaca sí se reportaron crímenes de este tipo, pero no se realizó ninguna detención. Los estados de Campeche y San Luis Potosí no registraron secuestros en mayo, pero en junio sí.

La organización dijo que en el mes de junio aumentó el secuestro en nueve estados: Campeche, Durango, Sinaloa, CDMX, Guerrero, Morelos, Puebla, Veracruz y San Luis Potosí.

Se mantuvo igual en ocho: Aguascalientes, Chiapas, Coahuila, Colima, Jalisco, Nayarit, Tabasco y Yucatán.

Disminuyó en otras 15 entidades federativas: Tamaulipas, Estado de México, Zacatecas, Chihuahua, Nuevo León, Oaxaca, Querétaro, Baja California, Baja California Sur, Guanajuato, Hidalgo, Michoacán, Quintana Roo, Sonora y Tlaxcala.

De los 144 secuestros reportados en junio, las autoridades sólo contabilizaron 136, dejando fuera de la estadística 5%, es decir, a nueve víctimas.

Miranda de Wallace mencionó que de diciembre de 2012 a junio de 2017 se han atendido 9 mil 696 secuestros, 176 mensuales, 42 semanales y seis diarios. Los estados con mayor incidencia en lo que va de la presente administración son Estado de México, Tamaulipas, Veracruz, Guerrero, Ciudad de México, Morelos, Tabasco y Michoacán.

El Estado de México está en la posición número 1 del ranking de estados con secuestros reportados, 2 mil 243 en total. Los municipios con mayor incidencia son Ecatepec, con 292; Nezahualcóyotl, con 191 privaciones de la libertad; Chalco, con 124; Chimalhuacán, con 122; y Naucalpan, con 105.

Le sigue Tamaulipas, con mil 132 secuestros, Ciudad Victoria lidera la lista de municipios en ese estado con 191 víctimas, Reynosa con 180 secuestros; Tampico, 142; Matamoros con 95; Nuevo Laredo, con 81.

Indiferencia de la sociedad. Al presenciar un secuestro, la sociedad mexicana es indiferente o no sabe cómo actuar, aseguró Isabel Miranda de Wallace, quien informó que como resultado de un experimento realizado en calles del Centro Histórico, en el que se simulaba el delito, la gente simplemente se alejaba o “hacía como si no viera nada”.

El pasado 7 de julio se realizó un experimento social por Alto al Secuestro y Mensajeros Urbanos, cuya intención era simular un secuestro con la finalidad de medir la reacción de la sociedad al presenciar el crimen y así saber cómo reaccionaría la ciudadanía. El ejercicio también tiene como fin proporcionar herramientas a la gente para que sepa cómo aportar información a la autoridad sobre el delito.

Con apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública, se escenificó un secuestro y se entrevistó a los testigos aplicándose las siguientes preguntas: “¿Sabe a dónde llamar en caso de emergencia?; ¿Observó las características físicas de la víctima o de los secuestradores?; ¿Reaccionó ante el secuestro que acaba de ver?; ¿Qué hizo o por qué no hizo nada?”

En los cuatro simulacros que se practicaron, las personas salieron corriendo, otras negaron haber visto algo o ignoraron los gritos de ayuda de las víctimas. En el tercer intento, la víctima jaló a un transeúnte, el cual se sacudió y continuó caminando. Sólo hubo una persona que reaccionó y marcó al 911 para pedir ayuda, y otra que en la entrevista aportó la marca del vehículo, pero no se acercó a la autoridad.

“Como sociedad somos indiferentes y poco solidarios ante el riesgo o agresión que sufre alguien en nuestro entorno, y no actuamos ante un ilícito, ya sea por miedo o por pensar que nos vamos a meter en problemas y por desconfianza en las autoridades, incluso por pensar que la autoridad no actuará”, mencionó Miranda de Wallace.

En caso de presenciar un secuestro, la activista emitió una serie de recomendaciones, como anotar el número de placa, modelo y color del vehículo, observar características físicas de la víctima y del agresor, llamar  al 911, al 089 o 088, buscar en la zona del secuestro cámaras del gobierno y anotar o fotografiar el número de la misma para compartirla a las autoridades y en páginas de redes sociales de las Secretarías de Seguridad Pública o Fiscalías.

A su vez, Hiram Almeida, secretario de Seguridad Pública de la CDMX, mencionó que en la ciudad existen 21 mil cámaras de vigilancia, lo que ha permitido que el tiempo de reacción ante cualquier ilícito sea de poco más de dos minutos.

En su participación, Patricia Bugarín, coordinadora nacional antisecuestro, señaló que este experimento social lleva a la reflexión pero “debe llevarnos a la acción”.

Dijo que no se está pidiendo a la gente que ponga en riesgo su vida, sino que actúe de manera responsable ante una situación de riesgo. “Tenemos que trabajar en equipo, ciudadanía y autoridades para erradicar este delito”.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

COMENTARIOS