A seis meses de que Javier Corral Jurado rindió protesta como gobernador de Chihuahua, el sector empresarial manifestó su preocupación por el incremento de la violencia, situación que comienza a afectar en ciertos rubros como lo es el turismo, y de continuar el repunte en la incidencia delictiva podría afectar también a la inversión.

En entrevista con EL UNIVERSAL, representantes de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), Cámara Nacional de Comercio (Canaco) y la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), coincidieron en que el ambiente de inseguridad complica la inversión en la entidad, por lo que se debe garantizar el Estado de derecho y la seguridad a toda la sociedad.

Para Ignacio Manjarrez, presidente de la comisión de seguridad de la Coparmex a nivel nacional, el gobierno de Corral Jurado ha sido pasivo para enfrentar la incidencia delictiva que registra un aumento en la entidad.

“En el tema de seguridad hemos visto pasividad en las actuaciones del gobierno que encabeza Corral Jurado, consideramos que desde el primer momento que asumió el cargo tenía que haber actuado con una estrategia más fuerte, porque el sector empresarial ve que siguen pasando cosas y no se está actuando por parte de las autoridades”.

Carlos Fierro Portillo, presidente de la Canaco en Chihuahua, advirtió que a partir del enfrentamiento en Rubio (entre organizaciones criminales el pasado 19 de marzo) se vio un problema con el turismo en la capital.

Dijo que la percepción de inseguridad afecta a todos los sectores, pero el primero es el turismo, porque no van a donde está en riesgo su integridad, por lo que pidió tomar las medidas necesarias: “El gobierno estatal tienen cerca de seis meses, es comprensible que cuando hay un cambio de gobierno se aprovechan los delincuentes, pero son seis meses y necesitamos ver medidas contundentes”, señaló.

Enrique Guillén Mondragón, presidente de la Canacintra, indicó que por el bien de todos no se debe permitir que la violencia e inseguridad en Chihuahua avancen, porque es un estado con una industria fuerte de exportación “y por eso necesitamos ir generando paz social para que las inversiones sigan llegando.

“Hemos visto el llamado de la sociedad civil por el recrudecimiento de la inseguridad del estado, hemos tenido contacto con el secretario de Gobernación y las autoridades competentes para hacer algo al respecto”, señaló.

Manuel Herrera Vega, presidente de la Concamin, dijo que el tema de la inseguridad siempre ha sido una preocupación para el sector industrial. Al preguntarle sobre los últimos acontecimientos en Chihuahua, dijo que la seguridad es un tema de competitividad, cualquier mensaje que se lance negativo en términos de seguridad sin duda inhibe la posibilidad de inversión y desarrollo económico, entonces, lo que esperamos es que existan consecuencias para todos los que han infringido la ley.

“Pedimos Estado de derecho, que se garantice el cumplimiento de la ley y que existan sanciones, se termine la impunidad y que este tipo de acciones garanticen que se puedan realizar las actividades económicas. A mayor seguridad mayor desarrollo económico; mayor Estado de derecho y mayor desarrollo”, indicó.

Federico Baeza Mares, presidente de Coparmex Chihuahua, advirtió que de continuar la tendencia de violencia, la inversión puede estar en riesgo y con ello se perderían empleos: “Eso llevaría a cerrar empresas, pérdida de empleo y que el inversionista se retire. Aún no sucede, pero si continúa el nivel de inseguridad podría ocurrir y si seguimos siendo noticia de hechos como los de hace unos días, eso desalienta a los inversionistas”, dijo.

Agregó que las autoridades estatales están obligadas a ofrecer seguridad y ante la preocupación del sector empresarial, se sumarían para crear estrategias: “Hemos platicado el tema 10 ex presidentes de Coparmex y lo que concluimos fue que en el tema de seguridad se ha perdido terreno, definitivamente vemos un incremento de inseguridad”, señaló.

Manjarrez explicó que el sector empresarial mide la incidencia de seis delitos como: robo a casa habitación, comercio y vehículos, homicidio, secuestro y extorsión: “La realidad de lo que se vive es que no se están denunciando todos los delitos porque desconfían o tienen miedo de las autoridades estatales. Si vemos las cifras de homicidios entre enero y febrero observamos que es casi 20% de los que se cometieron en todo el año pasado”, explicó.

En campaña prometieron cosas a la sociedad, y a la hora que llegan al puesto se dan cuenta que la realidad es distinta o se les olvida todo: “Es grave cuando es pasiva la autoridad, porque le das más oportunidad y espacio a la delincuencia para que se mueva. Requerimos de un sistema de seguridad bien estructurado, capacitado, equipado y profesional”.

Agregó que en algunos municipios de Chihuahua el crimen organizado penetró en las policías y “es un problema que no podemos decir que no existe”.

Herrera Vega mencionó que lo que esperan los empresarios es que se garantice la seguridad y las condiciones necesarias: “Lo que consideramos es que se debe privilegiar la coordinación entre los tres niveles de gobierno, estructurar una política que permita garantizar que el problema de inseguridad disminuya en el país”.

Guillén Mondragón, de la Canacintra, explicó que para recobrar la confianza en el sector empresarial, las corporaciones encargadas de la seguridad deben comenzar a trabajar en conjunto “y que se logre restablecer el Estado de derecho y la paz que tanto se necesita en Chihuahua”.

El presidente de la Canaco en Chihuahua, Fierro Portillo, dijo que se había recobrado la tranquilidad en la entidad, “pero parece que empieza a repuntar la inseguridad y eso nos preocupa. Tenemos la intranquilidad entre todos los agremiados, nos queda claro que como ciudadanos tenemos que prevenir, tener alarmas, cámaras, rejas. La otra es denunciar en caso de algún ilícito, pero a las autoridades les corresponde enfrentar a los delincuentes”.

En un sondeo realizado en la capital de Chihuahua con gerentes de hoteles, restaurantes y negocios como tintorerías, estéticas y tiendas, coincidieron en que no se tiene una estrategia bien definida para garantizar la seguridad.

Tanto en establecimientos del primer cuadro de la ciudad como en calles primarias, las personas consultadas comentaron que los robos en casa habitación y a transeúntes se han disparado, pero lo que les aqueja más es que en seis meses comenzó a “descomponerse” el estado y las noticias son de cuerpos encontrados con el tiro de gracia y maniatados.

Indicaron que hasta el momento no han tenido que reforzar la seguridad ni tampoco se tiene el registro de negocios que hayan tenido que cerrar por la violencia que se vive.

Lo que sí causa temor es la noticia del pasado jueves sobre un hombre armado que disparó contra una persona en una barbería en la calle Mirador: “Ya no estamos seguros en ningún lugar, pueden ir por ti a tu casa, te pueden levantar en tu negocio sin importar si es de día o de noche”, dijo el gerente de un hotel.

Sandra, encargada de una estética en el centro de la ciudad, comentó que “en la noche no es seguro, espero que pronto mejore la situación porque no podemos seguir así”.

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