Narcorremate. SAE subasta yates, joyas, autos y casas del crimen

En los últimos siete años, las arcas del Estado mexicano han ganado más de 315 millones de pesos por la venta de bienes decomisados a organizaciones delictivas
La residencia donde en julio de 2010 fue abatido Ignacio Nacho Coronel, uno de los capos más buscados de México, es la segunda propiedad más cara que ha subastado el SAE. (SAE)
18/03/2017
03:00
Pedro Villa y Caña
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Una hebilla para cinturón en oro amarillo de 14 kilates, con la figura de un alacrán y 91 incrustaciones de diamante corte redondo blanco comercial; una cadena en oro amarillo de 18 kilates, con un dije de la figura de la Santa Muerte con incrustaciones de “piedras brillosas”; la nave industrial donde se pretendía elaborar metanfetaminas, propiedad del empresario de origen chino Zhenli Ye Gon, así como residencias, barcos y aeronaves de narcotraficantes, son algunos de los más de 5 mil bienes que la Procuraduría General de la República (PGR) transfirió para su venta al Servicio de Administración y Enajenación de Bienes (SAE) en los últimos siete años.

Vía Transparencia, la PGR detalla que por la venta de esos bienes decomisados se obtuvieron 315 millones 531 mil 563 pesos en beneficio de las finanzas del Estado mexicano.

En lo que va de la actual administración, la entrega de bienes al SAE por parte de la PGR ha crecido de manera considerable. En el periodo de 2010 a 2012, los últimos dos años del gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, se subastaron 606 objetos, cifra que aumentó en 2013, cuando el SAE subastó mil 396 bienes asegurados; en tanto para 2015 aumentó la cifra a mil 513 artículos.

En 2016, se detalla en el documento, se entregaron 60 bienes al órgano de enajenación del Estado mexicano. Debido al incremento de propiedades subastadas, las arcas del gobierno federal también se han visto favorecidas. Lo recaudado y vendido por el SAE durante 2010 sumó 351 mil pesos; en 2012 aumentó a 25 millones 98 mil 840. Esa cantidad creció de manera exponencial dos años después, puesto que en 2014, por la venta de mil 440 bienes, las arcas del Estado recibieron 209 millones 830 mil 811 pesos.

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La nave de metanfetaminas

La nave industrial donde la organización del empresario chino Zhenli Ye Gon planeaba procesar de forma industrial metanfetaminas, localizada en el bulevard Miguel Alemán Valdés 175, en Toluca, Estado de México, es el bien más caro que el SAE ha vendido, puesto que en la subasta realizada en enero de 2014 ese inmueble alcanzó la cantidad de 181 millones 760 mil pesos.

Junto con la nave industrial, las máquinas y elementos para elaborar las pastillas sicotrópicas —también propiedad de Ye Gon—, son algunos de los bienes más caros que el SAE ha vendido. Originarias de Alemania y aseguradas en 2007, las máquinas alcanzaron un valor de compra de medio millón de pesos cada una.

La lujosa residencia donde cayó muerto Ignacio Nacho Coronel, uno de los capos más buscados en México y abatido por elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la tarde del 29 de julio de 2010, es la segunda propiedad más cara que se subastó.

El inmueble localizado en la calle Paseo de los Parques 1464, colonia Colinas de San Javier, en Guadalajara, Jalisco, se vendió en 6 millones 100 mil pesos el 18 de septiembre de 2015.

El yate Good Knights, propiedad de Steeven Craig Knight, un estadounidense detenido por la Policía Federal en 2011 en el Aeropuerto Internacional de Toluca, cuando pretendía viajar a Estados Unidos con un millón de dólares en efectivo, es otra de las propiedades más valiosas que el SAE ha vendido, al alcanzar un costo de 5 millones 633 mil pesos en septiembre de 2014.

Buques pesqueros que fueron asegurados por la Secretaría de Marina (Semar) también han sido subastados. Tal es el caso de las embarcaciones Cadete, Cadete 1, Macho Man, Dominic, Juan Alejandro y Río San Marcos, los cuales fueron decomisados debido a que se presume que en ellos se transportaba cocaína del Cártel de Sinaloa, liderado por Joaquín El Chapo Guzmán.

Por la venta de estas embarcaciones el SAE obtuvo 4 millones 429 mil pesos en la subasta pública hecha en 2015.

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Autos a precio de ganga

Los vehículos motorizados son los bienes que más se subastan por parte del SAE. De los 5 mil 17 vendidos, mil 783 corresponden a autos último modelo, tractocamiones, motocicletas y autobuses.

Los precios pueden variar, pero en general son muy bajos. Por ejemplo, una motocicleta marca Honda se vendió en 2014 a sólo 375 pesos; un auto marca BMW, modelo Sedan 2001, fue adquirido en 3 mil 425 pesos. Mientras que una camioneta marca Jeep, modelo 1997, fue vendida en 102 mil pesos, cuando su valor comercial es cercano a los 200 mil pesos.

Los relojes también son parte de los bienes que más se han decomisado por parte de la PGR, y la mayoría de ellos se vendieron a bajo precio.

Un reloj para caballero marca Audemars Piguet, de oro de 18 kilates, con extensible en piel, broche de oro y con un peso de 129.6 gramos, se vendió en 2013 a un precio de 350 mil pesos, cuando en el mercado su precio por lo menos es de medio millón de pesos.

En estas compras del órgano enajenador de bienes del Estado mexicano no sólo se venden cosas materiales, sino también animales.

Entre caballos purasangre, yeguas, cabras, cerdos, así como cabezas de vacas, se han subastado 286 de estos animales en los últimos siete años.

Sin embargo, las subastas organizadas por el SAE tienen productos que pueden ser adquiridos prácticamente con cualquier presupuesto; incluso algunos de ellos no cuestan más de un peso.

 

Boteros en la lista

Por un burro para planchar con base de metal y cubierta tapizada en tela, el organismo de la Secretaría de Hacienda y crédito Público (SHCP) hizo el proceso y obtuvo 92 centavos.

Por nueve joyas de bisutería, entre ellas anillos con la figura de la Virgen de Guadalupe, del rostro del Sagrado Corazón de Jesús, la Federación obtuvo cuatro pesos con un centavo en subastas realizadas en 2013.

Cuatro esculturas con la leyenda “Fernando Botero” fueron subastadas por la dependencia federal el 26 de julio de 2012. Una de ellas, detallada como “picador taurino, 1985, de 25x25 cm” fue subastada en 822 pesos.

En el portal Mercado Libre es vendida una figura con características semejantes, sin certificado de autenticidad, por 14 mil pesos.

Otra de las esculturas descrita como “Mujer desnuda, 1988, de 48 x 30 cm” fue vendida por sólo 27.41 pesos, figura que en el mismo portal se ofrece en 29 mil 999 pesos.

Los anillos son otros de los objetos que más se venden en las subastas, puesto que estos pueden ir desde un peso hasta los cerca de 40 mil pesos.

En marzo de 2015, un anillo de fantasía en forma de moño, con incrustaciones de pedrería blanca y un peso de 5.4 gramos, se vendió en un peso con tres centavos.

En diciembre de ese mismo año, un anillo elaborado en oro blanco de 14 kilates, con 11 diamantes corte brillante y un peso de 29 gramos, se vendió en 41 mil pesos.

Algo similar ocurre con los aretes. Hace dos años, un comprador adquirió —por 24 pesos— un lote de seis aretes de fantasía con pedrerías de diferentes colores. Pero en este mismo rubro, 91 pares de aretes, fabricados en oro amarillo de 10 kilates y un peso de 122 gramos, fueron comprados por 28 mil pesos.

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Vinos y caballos

También bebidas alcohólicas han sido subastadas. El organismo procurador de justicia del gobierno mexicano detalla que seis botellas de vino blanco y tinto de las marcas Banda Dorada y Torres Gran Sangre de Toro, de 750 mililitros cada una, se subastaron en 2013 por un precio total de mil 390 pesos.

Para los amantes de la taxidermia, el SAE también ofrece oportunidades de adquirir animales disecados a precios bajos. La Procuraduría General de la República indica que el 18 de octubre de 2012 una cabeza de caballo y dos de toro se vendieron a un precio de 5 mil 286 pesos cada una.

 

Gana el mejor postor

Para poder adquirir los bienes decomisados, el organismo dependiente de la Secretaría de Hacienda ofrece tres tipos de subastas: presencial (llamada subasta a martillo), en línea y a sobre cerrado, en las que pueden participar personas físicas o morales.

En la subasta a martillo, los participantes interesados se reúnen para competir por lo que quieren comprar, y consiste en ofrecer mercancía con un precio de salida. Mediante pujas presenciales, el producto se asigna a quien haya ofrecido la mayor cantidad de dinero. Este tipo de ejercicio se realiza varias veces al año en distintos puntos del país.

En la página de internet del SAE se detalla que se puede revisar la mercancía o visitar los inmuebles y consultar sus expedientes. Las subastas a sobre cerrado, a diferencia de las tradicionales a martillo, son eventos donde los participantes acuden a presentar su oferta de compra por cada inmueble de su interés.

Los interesados que compiten por un mismo inmueble no conocen las ofertas de los otros participantes, sino hasta que los sobres son abiertos en un evento público y a la vista de todos. Una vez que se abren y registran las ofertas, se declara ganador del inmueble a quien haya hecho la propuesta más alta.

En las subastas en línea, los interesados anónimos pueden adquirir bienes desde la comodidad del hogar u oficina, en donde puede ofertar, competir con otros participantes y hasta realizar pagos.

 

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