Crónica. Y el otro Ejército legislativo cierra filas

11/01/2017
02:15
Juan Arvizu y Misael Zavala
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Lo llaman el senador 129 y la leyenda dice que tiene pacto con los duendes de la Cámara Alta, esos que quitan y ponen en los dictámenes antes del amanecer. Y hoy, cuatro años después de ser un visitante asiduo, pasa a la tribuna y agradece la invitación para intervenir en el arranque de los trabajos que tienen el objetivo de elaborar la Ley de Seguridad Interior.

No es lo mismo “arrastrar el lápiz” en negociaciones, en las que su gran poder se sopesa con el de los legisladores, que dar una explicación en tribuna, aunque sea la del salón de la Comisión Permanente, y Humberto Castillejos Cervantes, consejero Jurídico de la Presidencia de la República, se nota algo nervioso.

Empieza a hablar. Tiene tras de sí la Mesa Directiva. No se halla, voltea para dirigirse al presidente del Senado, Pablo Escudero (PVEM), y otros seis legisladores que lo acompañan, pero debe dirigirse a los congregados que están frente a él.

Luego de un rato impone su soltura personal.

Lo escuchan el diputado César Camacho (PRI) y una escuadra de la bancada senatorial priísta, que capitanea Emilio Gamboa.

El PAN tiene en la reunión a Roberto Gil, Fernando Yunes y a la diputada Guadalupe Murguía, incluso, ha venido el senador Manuel Bartlett Díaz, coordinador de la bancada del PT, presto para el debate desde ahora, pero lo deja para cuando haya espacio para ello. Hoy se trata de presentar proyectos.

Abre Camacho, dice que el documento que presentó junto con Martha Tamayo, ahí presente, tiene “más coincidencias que diferencias”, con la propuesta de Gil y dice que los mexicanos “necesitamos una ley de Seguridad Interior moderna, de corte democrático”.

Gil acuña la expresión: “Perverso incentivo local, de gobiernos estatales y municipales que no invierten en seguridad, porque ahí están las Fuerzas Armadas”. Hay que corregirlo, dice.

Jorge Islas, especialista en Derecho Constitucional, desde la óptica académica cita a Maquiavelo, en tanto patriota y estadista: Buenos ejércitos y buenas leyes son la base del Estado. Aquí hay buen Ejército, el reto es elaborar la buena ley.

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