Frente a Borge sentí solidaridad de presos: Pedro Canché

Asegura que el ex gobernador no entiende su situación; su mandato fue devastador para el periodismo, afirman
Pedro Canché Herrera Periodista encarcelado durante la gubernatura de Roberto Borge (CORTESÍA)
13/06/2017
04:20
Adriana Varillas / corresponsal
Cancún, QR.—
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Pedro Canché, quien estuviera preso en agosto de 2014 por la comisión de un delito falso, acusado por el gobierno quintanarroenses, visitó al ex gobernador Roberto Borge, en una cárcel de Panamá y entonces sintió “la solidaridad que existe entre presos”.

El comunicador maya describe el encuentro como el de un “hombre libre” que se topa con un “hombre con ojos de ratón estresado, que no alcanza a entender su situación.

“Me reflejó cuando yo estuve en la cárcel. Solo, preso, perdido y sacado de onda. Sentí esa solidaridad que existe entre presos. La cárcel la sufre igual el inocente que el culpable, porque pierdes la libertad. La única diferencia está entre la justicia y la injusticia.

“En mi caso yo era inocente, porque Borge mandó a que me encarcelaran y me torturaran. Me armó un expediente falso. En su caso, no hay falsedad. Hizo cosas terribles por las cuales debe pagar. Cuando lo tuve de frente, sentí lástima. Me reflejó cuando yo estuve en la cárcel. Lo vi como un hombre con ojos de ratón estresado, que no alcanza a entender su situación; un ratón encerrado que busca salir”, expresó.

En entrevista con EL UNIVERSAL, el periodista Canché, afirma que además del tema de la inocencia y la culpabilidad, otra diferencia es que a él, el sistema manejado por Borge quería hundirle; pero con el ex gobernador, el sistema trabajará para defenderle, debido a la red de complicidades que tejió durante su mandato, lo cual podría desembocar en su liberación.

“Es peligroso que Borge regrese y recobre poder. Volverá para vengarse. Yo fui un perseguido de Borge, pero a él no lo persigue el sistema; él es un defendido del poder, pero tiene que pagar”, considera.

El comunicador, quien acaba de estrenarse como padre de un niño, hace apenas 15 días, ubica a Borge como responsable directo de su encarcelamiento el 30 de agosto de 2014 y de la golpiza que recibió en dos ocasiones dentro de la prisión localizada en el municipio maya de Felipe Carrillo Puerto, en Quintana Roo.

Canché sigue a la espera de la reparación del daño, por casi 700 mil pesos que, esta vez, tendrá que solventar el actual gobierno estatal.

“Todavía no me recupero del todo. Sigo viajando a la Ciudad de México para que me den terapia, porque me dejaron lesiones en columna y cervicales”, dice el comunicador, a quien se le imputó falsamente el delito de sabotaje en perjuicio de la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (CAPA) y a quien la entonces procuraduría del estado armó un expediente en tiempo récord, que lo llevó a la cárcel durante nueve meses.

El 28 de mayo de 2015, el Tribunal Colegiado del Vigésimo Circuito resolvió la inocencia de Canché Herrera, al declarar la inexistencia del delito que se le imputó falsamente, pues en realidad el comunicador se encontraba documentando las protestas de la comunidad de Felipe Carrillo Puerto, en contra de un programa de instalación de medidores, impuesto por la CAPA, que dio como resultado el incremento en las tarifas del suministro del líquido.

El borgismo, período de obscuridad

Aracely Andrade Tolama, la única abogada que aceptó llevar el caso de Canché, afirma que la administración de Borge representó para el periodismo en Quintana Roo, la época “más obscura de su historia”, periodo durante el cual la ausencia de tolerancia a las críticas hacia el ex mandatario, lo llevaron a perseguir, hostigar, censurar, espiar y desacreditar a periodistas que cuestionaban sus acciones u omisiones.

“Me tocó vivir de primera mano el caso de Pedro, pero también de Luces del Siglo cuando era un semanario y no sólo ‘levantaban’ la edición completa, sino que la suplantaban por otra. Fueron los dos casos más fuertes, pero no los únicos; me tocó ver a varios periodistas padecer la persecución, las amenazas o la presión de perder su trabajo y el miedo de cosas más graves”, expresó, entrevista por separado.

En efecto, el gobierno de Borge significó para el semanario la clonación de la revista al menos en 40 ocasiones durante dos años, lo que llevó a organizaciones no gubernamentales a calificar el ataque como el “más grave y mas novedoso” contra la libertad de expresión. Los ejemplares originales eran desaparecidos y sustituidos por ediciones apócrifas.

Los ataques incluyeron la suplantación de su portal en internet, el amague y hostigamiento a sus repartidores; amenazas a los empresarios que contratasen espacios de publicidad y campañas de desprestigio para los dueños, directivos y reporteros, mediante periódicos pagados con recursos públicos, a través de los convenios de publicidad. El tema escaló a nivel nacional e internacional entre el 2014 y el 2015.

Las ediciones apócrifas tenían un contenido favorable al entonces mandatario, mientras que las originales revelaban el actuar de Borge, funcionarios de su administración y empresarios afines.

Andrade Tolama recuerda que además de los ataques a la página electrónica de Noticaribe o la persecución y hostigamiento hacia algunos corresponsales nacionales o periodistas locales, otro componente era el del espionaje.

“Con Borge no sólo era censurar la realidad, sino atacar y espiar a los que consideraba sus enemigos. Él fue una persona que coartó la libertad de expresión a través del poder. Tenía su red de bots, su red de espionaje. Fue un persecutor de las ideas.

“Con él hubo una completa violación a la libertad de expresión y a la intimidad de las personas, nacida de su intolerancia a las críticas”, aseguró.

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