Las tribulaciones de los presidentes del PRD

Los dos últimos líderes del sol azteca han renunciado bajo circunstancias diversas
03/03/2017
21:31
Misael Zavala
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Los últimos tres presidentes del PRD han visto un panorama complejo en la dirección del partido del sol azteca. Dos de ellos han renunciado bajo circunstancias diversas y la actual, Alejandra Barrales Magdaleno, es presionada por Nueva Izquierda para dejar el cargo.
Desde que Carlos Navarrete Ruiz asumió la dirigencia nacional perredista a principios de octubre de 2014, una ola de críticas cayeron sobre el partido de izquierda. Comenzó con la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, luego de que el ahora ex alcalde de Iguala de extracción perredista, José Luis Abarca, fuera vinculado a las desapariciones de los estudiantes el 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014.
El caso Iguala pegó de llenó al sol azteca pues en la investigación se descubrieron nexos de su ex alcalde -ahora en prisión- con la delincuencia organizada.
Un año después de la desaparición de los estudiantes, en noviembre de 2015, Navarrete Ruiz, de la corriente Nueva Izquierda, se vio obligado a poner su renuncia a la presidencia del PRD.
En su despedida, Navarrete definió su paso por la dirección nacional perredista, como “intenso y turbulento”.
A partir de la renuncia de Carlos Navarrete, la corriente Nueva Izquierda dejó de ostentar el control de la dirigencia nacional, pues quien llegó a tomar el cargo fue Agustín Basave, un intelectual y académico sin afiliación a corriente alguna.
Al enfrentar el proceso electoral de 2016, Basave se enfrentó a la imposición de las corrientes perredistas, lo que devino en su renuncia tras ocho meses al frente del cargo partidista.
El 18 de junio de 2016, el académico y ahora diputado federal por el PRD, anunció su renuncia a la dirigencia nacional y criticó: “cuando no se tiene mayoría no se puede gobernar”.
Para concluir el periodo que había dejado Carlos Navarrete, el sol azteca eligió a Alejandra Barrales Magdaleno, quien ahora es presionada por la corriente Nueva Izquierda para dejar la presidencia, pues argumentan una mala decisión de la lideresa al cancelar las elecciones internas para elegir al candidato a goberandor del Estado de México. 

 

ml

 

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