Hoy llegan otros tres jóvenes sirios a la capital del país

En el grupo viene una mujer; será la segunda que arribe por Proyecto Habesha
Jackdar Mohammad, de 24 años, desde hace 24 meses esperaba poder viajar a México. Logró terminar la licenciatura en Economía (ARCHIVO EL UNIVERSAL)
28/02/2017
02:13
Teresa Moreno
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Hoy llegarán a la Ciudad de México tres jóvenes sirios más para vivir y estudiar en la República, y así retomar su proyecto de vida, interrumpido por la Guerra Civil en ese país árabe, informó la organización Habesha.

Se trata de Jackdar Mohammad, de 24 años, y Silva Namo, de 22 años, quienes nacieron en Hazaka y Damasco, respectivamente; sin embargo, durante los últimos años vivieron en el campo de refugiados de Domiz en Irak. Al país también llega Ahmad Aldabak, de 22 años, proveniente de Aleppo.

Con estos tres jóvenes, serán 10 los sirios que han llegado a nuestro país como parte de Habesha.

“Estos chicos tienen entre 22 y 24 años, están en el vuelo. Es muy importante porque Silva es la segunda mujer que llega a México como parte del proyecto”, explicó Luis Antonio Sámano, director de Habesha, a EL UNIVERSAL.

“Para poder traer a Silva, tuvo que venir acompañada de Jackdar, quien es su novio, lo cual era muy importante para sus familias. Para ellos es muy importante contar con el acompañamiento de sus familias, cuando menos vía telefónica, para tener un soporte emocional”.

Silva Namo se convertirá en la segunda mujer en llegar a nuestro país como parte del proyecto, después de vivir tres años en un campo de refugiados de Irak. La primera mujer que participó en este proyecto fue Samah Abdulhamid, de 26 años, quien llegó al país el pasado 2 de febrero.

Luis Antonio Sámano explicó que culturalmente para las mujeres es más difícil dejar a sus familias y es mucho más complejo que los padres permitan que sus hijas se vayan del país sin tener la compañía de un varón. Es por esta razón que Habesha no había incorporado a más mujeres.

En agosto de 2013, Silva escapó de Siria para reunirse con su familia en el campo de refugiados de Domiz, en Irak. Ver las condiciones en que se vivía en el campamento la llenó de tristeza, platicó a través de la página en línea del proyecto.

“Las primeras noches no podía dormir, puesto que había 15 personas dentro de una sola tienda de campaña que había sido provista por ACNUR. Pasaba mucho tiempo recostada o sentada sin hablar, sólo pensaba en cómo era posible que estuviera en esta situación”, dijo.

El programa inició en México en septiembre de 2015 con la llegada del joven Essa Hassan, de 26 años, quien tuvo que huir de su país.

Entre los jóvenes que llegarán hoy a las 17:30 horas al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México se encuentra Jackdar Mohamed, quien tiene 24 años de edad, pertenece a la etnia kurda y es originario de la capital siria, Damasco; desde hace dos años esperaba poder viajar a México. Logró terminar la licenciatura en Economía, por lo que intentará estudiar una maestría en una institución mexicana.

Perseguida por la pobreza, la familia de Jackdar fue desplazándose por diferentes provincias sirias, en dos ocasiones su madre impidió que él fuera reclutado por el ejército sirio. Vivió dos años en un campo de refugiados antes de poder formar parte de Habesha.

Su familia se encuentra segura por el momento, pero gran parte de sus amigos fallecieron. Desde que llegó a Dohuk siente que no puede contar con amigos verdaderos.

“Vislumbro mi futuro de la siguiente manera: quiero estudiar y hacer algo grande por mi país. Antes de partir, uno de mis profesores en la Universidad de Damasco había registrado mi nombre en las Olimpiadas de Economía. Pero cuando la guerra comenzó esta oportunidad se esfumó”, narró.

Ahmad Aldabak logró escapar. Hace nueve días salió de Aleppo y todavía la semana pasada le tocó presenciar un enfrentamiento; Luis Antonio Sámano platicó que Ahmad viene muy traumatizado, puesto que vio la destrucción de su ciudad.

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