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El Consulado General de México en Denver informó que, por así convenir a sus intereses, Carlos Bello Roch, quien tiene aún la titularidad de esa representación, ha decidido retirarse tras 50 años de trabajo en el sector público y privado.

“Su gestión como titular de este Consulado General culminará el próximo 31 de julio de 2016”, dijo la representación en un comunicado.

La renuncia del diplomático ocurre a cinco meses de que EL UNIVERSAL dio a conocer que Bello Roch presuntamente utilizó su cargo para hacer negocios que lo podrían haberlo favorecido, al igual que a su hijo.

No obstante, la Secretaría de la Función Pública (SFP) continúa con las investigaciones del caso y no ha dado hasta el momento información.

El pasado 9 de febrero, EL UNIVERSAL publicó que Bello Roch, cónsul de México en Denver, inició el proceso de constitución de una entidad “sin fines de lucro” llamada Foro Vail, que pretende “promover e incrementar intereses de negocios, inversiones, relaciones económicas, educativas y culturales entre México y Colorado”.

Virgilio Andrade, entonces secretario de la Función Pública, dijo que debido a la información conocida, investigaba al diplomático.

“La SFP, desde hace varios días, abrió una investigación del caso. Es decir, que se iniciaron las investigaciones para que la Función Pública, después de la investigación y acopio de pruebas, sepa si [Carlos Bello Roch], es presunto responsable de alguna irregularidad, de acuerdo con la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos”, afirmó.

Según los registros de la Secretaría de Estado de Colorado, el nombre de Foro Vail, identificada como corporación o entidad no lucrativa, quedaba sentado que le pertenecía al diplomático a perpetuidad, pese a que el cargo de los representantes de México en el exterior es temporal y debe pasar por un proceso de ratificación ante el Senado.

En la documentación se establece que Bello Roch aprovechó su cargo para promocionar a esa organización como “una plataforma de negocios” entre México y Estados Unidos —utilizando la papelería de la SRE—, lo cual contradice la ley en la que se prohíbe a los servidores públicos participar en asuntos en los que tengan interés personal.

En los documentos de constitución de la sociedad no se menciona que el gobierno de México sea beneficiario de la misma. El registro de Foro Vail se realizó el 19 de mayo de 2015 y su número de inscripción ante el gobierno de Colorado es 20151330087.

Conforme a la Ley del Servicio Exterior, una de las labores de los cónsules es atraer la inversión extranjera hacia México, pero de acuerdo con las normas vigentes, esa labor se debe canalizar hacia instituciones y dependencias del país, como la Secretaría de Economía (SE) o el Banco Nacional de Comercio Exterior (Bancomext).

Según la Ley Federal de Responsabilidades Administrativas de los Servidores Públicos, los funcionarios que laboran para el gobierno federal, incluidos los que trabajan para el servicio diplomático, tienen prohibido favorecer de cualquier manera a las empresas o sociedades en las que participen, con el propósito de evitar posibles conflictos de interés o actos de corrupción.

La misma norma advierte que los servidores públicos deben “excusarse de intervenir, por motivo de su encargo, en cualquier forma, en la atención, tramitación o resolución de asuntos en los que tengan interés personal, familiar o de negocios, incluyendo aquéllos de los que pueda resultar algún beneficio para él”.

En su artículo 12, esa ley advierte que quienes incumplan con esas obligaciones se pueden hacer acreedores a sanciones administrativas que van de la amonestación privada o pública, hasta la inhabilitación para desempeñar cargos públicos, pasando por la suspensión y destitución del cargo público.

La información de la SFP señala que el cónsul fue sancionado en 2001 por violar diversas leyes y normas en su desempeño como servidor público. También constató EL UNIVERSAL que el cónsul ha utilizado su cargo para contactar a empresas extranjeras con su hijo Carlos Bello Hernández, integrante del Consejo Consultivo en el Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) y socio del despacho Bello, Gallardo, Bonequi y García (BGBG).

En un correo electrónico institucional enviado por el diplomático el 19 de agosto de 2014, Bello Roch le informa a su hijo que se reunió con María E. Ruess, vicepresidenta internacional de Lockheed Martin, empresa aeronáutica en Estados Unidos, y con la asistente de ésta, Gina Bandrowsky, a quienes ofreció apoyo.

“Están planeando un viaje a México en la semana del 22 de septiembre y tienen mucho interés en contactar a personas importantes del sector de telecomunicaciones en México. Yo les platiqué de ti y les comenté que tú podrías apoyarlas con presentarles personalidades del sector mencionado, como al subsecretario de Comunicaciones, algunos funcionarios clave de la Cofetel y empresarios importantes de México en el rubro”, detalló el cónsul de México en Denver.

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