Narco mexicano se surte en CA de armas de alto poder

Ha centrado su interés en AK-47, AR-15, lanzacohetes y granadas antitanque, reportan
En 2013, la Fuerza Armada de El Salvador decomisó granadas antitanque M90 que fueron robadas de los arsenales castrenses para ser transportadas a México por "Los Zetas" (CORTESÍA DEL PERIÓDICO LA PRENSA GRÁFICA / EL SALVADOR)
06/05/2015
03:22
José Meléndez y Doris Gómora / Corresponsal y reportera
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En los últimos años en Centroamérica han sido decomisadas armas de alto calibre que tenían como destino los cárteles del narcotráfico en México; destacan 213 granadas antitanque que fueron aseguradas hace dos años en El Salvador, revelan reportes oficiales y fuentes gubernamentales de países de la región consultadas por EL UNIVERSAL.

Por las aduanas y cruces fronterizos de México ingresan más de 2 mil armas de alto calibre, así como indeterminado número de municiones que son utilizadas por la delincuencia, reportó la Conferencia de las Naciones Unidas en su informe 2015.

En los decomisos realizados por fuerzas federales de Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala los cárteles del narcotráfico mexicanos, especialmente Los Zetas, así como los cárteles del Golfo, Sinaloa, Milenio y Jalisco Nueva Generación han centrado su interés en AK-47, AR-15, lanzagranadas y lanzacohetes.

Sin embargo, también han sido asegurados cartuchos para armas de diversos calibres, entre ellas de fabricación rusa, así como equipamiento como uniformes tipo militar, equipos de radiocomunicación, equipo de visión nocturna, fornituras, botas y chalecos tácticos.

En un reporte que data de los últimos ocho meses del sexenio de Felipe Calderón, la Procuraduría General de la República (PGR) informó que para finales de 2012 se decomisaron, a diversas organizaciones del narcotráfico en México, 18 minas antipersonales que Estados Unidos vendió a El Salvador en la década de los 80.

Peligro latente

Cuando la Fuerza Armada de El Salvador desbarató en octubre de 2013 el contrabando de 213 granadas antitanque M90 sustraídas de los arsenales castrenses para ser transportadas a México por el cártel mexicano de Los Zetas, una alerta se activó en los cuerpos policiales y militares de Centroamérica: “Las organizaciones del narcotráfico internacional están invirtiendo para tener una mayor capacidad de fuego”.

Las granadas antitanque, que son armas de guerra de uso exclusivo o privativo de los ejércitos, fueron decomisadas en un depósito subterráneo dentro de unas bodegas en una propiedad del municipio de El Congo, del occidental departamento salvadoreño de Santa Ana.

La sustracción del material bélico habría ocurrido en complicidad con militares o ex militares de ese país —que estuvo en guerra de 1980 a 1992—, y en una negociación de Los Zetas con la mediación de sus aliados del cártel salvadoreño de Texis, del noroccidente de ese país.

La cúpula castrense de El Salvador advirtió que tampoco sería “cualquier grupo” el que podría utilizar ese tipo de armamento, pero que Los Zetas, peligrosa organización criminal creada por ex miembros del Ejército mexicano en el año 2000, sí tendría posibilidad técnica de manipularlo.

La posibilidad de mayor capacidad de fuego de las narcomafias “es un peligro latente”, reconoció ayer el coronel Hugo Rodríguez Cifuentes, portavoz del Ministerio de Defensa de Guatemala. “Todo es parte del movimiento del crimen organizado en Centroamérica y en la zona fronteriza con México”, añadió, consultado por este diario.

Proveedores

En otro caso, pero también en octubre de 2013, la policía de Guatemala informó que dos mexicanos “vinculados al crimen organizado” —Jesús Campos Mar, de 43 años y de Tamaulipas, y Javier Arcos Barradas, de 29 años y de Veracruz—, fueron detenidos a las afueras de la capital guatemalteca con gran cantidad de armas en su poder: un lanzacohetes RPG-7, un lanzagranadas M72A-3 y dos lanzagranadas antitanque, así como escopetas, fusiles de asalto [uno con lanzagranadas incorporado] y gran cantidad de granadas de fragmentación, armas ligeras y municiones diversas.

El Ministerio de Gobernación de Guatemala informó ayer que más de 450 granadas de fragmentación fueron incautadas de 2011 a 2014, en un país en el que las armas de fuego se utilizan en 83% de los homicidios.

En mayo de 2014, la Policía de Honduras reveló que existen serios indicios de que Los Zetas suministran gran cantidad de armas a La Mara Salvatrucha y 18 grupos más que operan en suelo hondureño para fortalecer sus nexos en el tráfico de personas y drogas y otras modalidades criminales que azotan a Centroamérica.

En una advertencia que lanzó en noviembre de 2014, el fiscal general de Costa Rica, Jorge Chavarría, reveló que los cárteles mexicanos están suministrando granadas y fusiles AK-47 a sus asociados mafiosos costarricenses para que combatan y asesinen a las redes rivales del contrabando aéreo, terrestre y marítimo de drogas de Colombia a México y Estados Unidos.

El ministro de Seguridad Pública de Costa Rica, Gustavo Mata, reconoció a este diario que “en bodegas en nuestros países se están traficando y almacenando drogas que vienen del sur [del continente] y armas que vienen del norte y que [los contrabandistas] van sacando esas mercancías poco a poco”.

Evidencias

Otro de los mayores aseguramientos al Cártel del Milenio se registró en febrero de 2011 cuando el gobierno de Honduras decomisó 13 lanzacohetes Law.

El Cártel del Milenio que en ese momento tenía una alianza con el Cártel de Sinaloa, y algunos de sus miembros dieron inicio al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), que había adquirido en Honduras ocho fusiles AK-47, siete fusiles R-15, 11 granadas RPG-7, versión rusa. También compró una ametralladora mini Uzi, un lanzagranadas M203, un rifle calibre .22, una mira telescópica; 652 cargadores: de los que 625 eran para M16, otros 23 para AK-47, así como 410 cartuchos para armas de distintos calibres, informó en su momento el gobierno hondureño.

En 2009 la policía y el ejército de Nicaragua aseguraron un lote de 61 armas: 53 fusiles AK-47, cuatro M16, un galil, un fusil M69, dos lanza morteros, 10 granadas de perdigón M69, 10 cartuchos de TNT —dinamita de 200 gramos—, 10 de 400 gramos y 19 mil 239 cartuchos de diversos calibres al Cártel de Sinaloa.

El ejército de Nicaragua ha denunciado, junto con otros países de la región, que los cárteles del narcotráfico de Colombia, así como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), envían armas, así como equipos especiales de asalto al crimen organizado en Centroamérica.

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