Las razones políticas detrás del fichaje de Neymar en el PSG

La histórica transferencia de Neymar, por 262 millones de dólares, es mucho más que una jugada en la industria deportiva; el futbolista brasileño es ahora una importante pieza en medio de una aguda crisis diplomática
08/08/2017
19:15
Ana Espinosa
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Neymar Da Silva Santos Jr. es desde la semana pasada el jugador más caro en la historia del futbol, tras concretar su transferencia al Paris Saint-Germain (PSG), con el desembolso de 222 millones de euros (262 millones de dólares) para pagar la cláusula de rescisión del contrato que lo ataba al FC Barcelona. Esa cuota no incluye ningún salario, bonos u otros costos, todo lo cual podría elevar el precio del acuerdo a unos 600 millones de dólares.

UN FICHAJE HISTÓRICO EN MEDIO DE UNA CRISIS
Al pagar tan descomunal cifra, el PSG trituró el récord mundial de una transferencia para hacerse de un jugador, considerado -junto con el argentino Lionel Messi y el portugués Cristiano Ronaldo- entre los tres mejores atacantes en la actualidad.

El verano pasado, el Manchester United pagó 124 millones de dólares al club italiano Juventus por el mediocampista francés Paul Pogba, récord mundial en ese momento. Ahora, en sólo un años, el PSG ha duplicado esa cifra.

Las cifras no sólo son asombrosas, sino que revelan la riqueza casi absurda que rodea el juego a nivel mundial. Sin embargo, son los detalles que rodean el acuerdo lo que lo hacen especialmente interesante: El PSG fue adquirido en 2011 por Qatar Sports Investments, una empresa estatal de Qatar, según recuerda The Washington Post.

Financiado por la vasta riqueza petrolera de Qatar, el club de futbol construyó uno de los equipos de más alto rendimiento en Europa, un continente con decenas de clubes cuyos millones de seguidores en todo el mundo generan lucrativos acuerdos a nivel global. Para el PSG y sus dueños, Neymar supone la pieza que finalmente les hará ganar la Champions League, la máxima competición de futbol en Europa.

Pero el impacto del movimiento de Neymar y la posible victoria en la Champions, no se limita al mundo deportivo. En los últimos dos meses, Qatar ha estado en medio de un boicot diplomático y económico impuesto por Bahréin, Arabia Saudita, Egipto, Emiratos Árabes Unidos y otros países de la región, los cuales cortaron relaciones diplomáticas, de transporte y económicas con Qatar al acusarlo de financiar a grupos terroristas y respaldar al archienemigo regional Irán, acusaciones que Doha dice que carecen de base.

Jordania, Siria, Kuwait, Arabia Saudí, Argelia o Marruecos también acusan de “subversiva” a la cadena de televisión Al Jazeera, punta de lanza de la política exterior catarí, que pretendía situar al inadvertido país en el mapa político con un estilo provocativo, panárabe y sumamente crítico con el status quo en Oriente Medio.

NEYMAR, UNA PIEZA EN EL ROMPECABEZAS DIPLOMÁTICO DE QATAR
A la crisis en Medio Oriente se le suman los rumores de sobornos a la FIFA luego de que Qatar fuera nombrada sede de la Copa Mundial de futbol del 2022, así como las acusaciones de abuso laboral durante la construcción de los estadios necesarios par albergar dicho evento. Analistas aseguran que la crisis diplomática y las acusaciones no terminarán pronto, lo que lleva a cuestionar si el pequeño país árabe tendrá los recursos y la capacidad para seguir con sus ambiciosos planes.

Es entonces que la compra de Neymar por parte del PSG es una contundente forma de demostrar al mundo la confianza y riqueza de Qatar. Al fichar al astro brasileño como su activo deportivo insignia, Qatar muestra a sus aliados e inversionistas extranjeros que sus negocios continúan normalmente, pese al bloqueo regional que ya lleva meses.

Neymar es sólo un apartado de una larga lista de inversiones cataríes en esta industria. Por mucho tiempo, la inmensamente rica nación petrolera ha utilizado los deportes como una manera de elevar su estatus a nivel mundial. Conseguir a una de las figuras más reconocidas y comercializables en el mundo del futbol es sólo una demostración extravagante de ello.

“Literalmente están tratando de marcar puntos con esto. Parece muchísimo dinero, pero dado que lo que está en juego para la Copa Mundial son cientos de miles de millones de dólares, Neymar será visto como una buena inversión de Qatar. Es una prueba de que tiene los fondos disponibles y que tiene algo de liquidez para seguir siendo tomado en serio”, dijo a The Associated Press Christopher Davidson, profesor de políticas de Medio Oriente en la Universidad Durham en Inglaterra.

Por su parte, el gobierno de Francia, donde se encuentra el PSG, ha tomado nota de los hechos. “Vemos cómo Qatar quiere ser un jugador, a través de eventos deportivos, para ser visto en el campo diplomático”, dijo Christophe Castaner, miembro de la Asamblea Nacional francesa y vocero del gobierno. Sin embargo, aseguró que la llegada del futbolista no influirá en la posición de Francia en la crisis diplomática.

ESTADOS QUE IMPULSAN EQUIPOS
Más allá de la crisis del Golfo Pérsico, el movimiento de Neymar ha despertado consternación sobre la inmensa cantidad de dinero involucrado.

Dentro del deporte, entrenadores y funcionarios han advertido reiteradamente sobre la potencial injusticia de utilizar la riqueza soberana de un estado para financiar a un equipo y los intentos de imponer reglas de financiamiento justo parecen ser constántemente ignorados. "Una vez que un país posee un club, todo es posible, por lo que se hace muy dificil que se respete un financiemiento justo", lamentó sobre el fichaje de Neymar, Arsene Wenger, manager francés del club Arsenal.

LA CRISIS QUE HABRÍA LLEVADO A NEYMAR A PARÍS
El rico emirato de Qatar ha vivido siempre a la sombra de potencias más poderosas y ha sufrido la dominación saudí y bareiní durante los siglos XVII y XIX, la otomana entre 1871 y 1915 y, posteriormente, la británica hasta la proclamación de su independencia en 1971.

Qatar vivió hasta 1940 centrando su economía en la pesca y la recolección de perlas; sin embargo, sus grandes depósitos de combustibles fósiles dispararon el crecimiento económico, con lo que actualmente es el país con la mayor renta per cápita (129 mil 700 dólares) y con la tasa de desempleo más baja del planeta (0,7 %), según datos de la CIA de 2016.

Su superávit económico le animó también a invertir en su proyección internacional, acogiendo cumbres internacionales y campeonatos deportivos como el mundial de fútbol de 2022, que por la crisis se encuentra ahora en entredicho.

Las medidas de castigo de sus vecinos, no solo han afectado a Qatar en la importación de bienes, o a su canal de televisión estrella Al Jazeera, si no que han repercutido en su aerolínea Qatar Airways, que se hizo famosa gracias a la publicidad en las camisetas del Barcelona.

Por ahora, las exportaciones de gas y petróleo, que suponen el 85% de los beneficios de exportación y el 75% de los ingresos del Estado, continúan a salvo. Los gasoductos submarinos tampoco han sido bloqueados, por lo que las exportaciones de gas catarí a Emiratos continúan con normalidad, lo que se debe, según analistas económicos, a la dependencia energética de este país con Qatar.

*Con información de agencias

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