Cae presunto enlace de cárteles mexicanos en El Salvador

El salvadoreño José Adán Salazar Umaña, una pieza clave del narcotráfico en Centroamérica y designado en 2014 por Barack Obama como narcotraficante extranjero importante, fue detenido por la Fiscalía General de El Salvador por presunto lavado de dinero
Fotografía de archivo
04/04/2017
23:08
José Meléndez, corresponsal
San José
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El salvadoreño José Adán Salazar Umaña, un ex dirigente futbolístico que en 2014 fue designado por el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, como “narcotraficante extranjero importante”, y arrastra un historial como proveedor de servicios para los cárteles mexicanos de Sinaloa, del Golfo y Los Zetas, fue capturado hoy en El Salvador por presunto “blanqueo” de capitales, anunciaron fuentes oficiales salvadoreñas.

La detención de Salazar Umaña, conocido con el alias de “Chepe Diablo”, fue ejecutada por orden de la Fiscalía General de El Salvador, como parte de una serie de allanamientos en compañías turísticas y del sector agropecuario, una firma de abogados y otras propiedades de este empresario. Los detalles del caso están en desarrollo.

Salazar fue catalogado en 2014 por el entonces gobierno salvadoreño como cabecilla del cártel de Texis, que toma su nombre del noroccidental poblado salvadoreño de Texistepeque y es clave en las rutas del contrabando internacional de drogas.

Guiado por Salazar, el cártel de Texis se transformó en la principal organización criminal del narcotráfico en El Salvador y en uno de los eslabones claves del contrabando de drogas de Centroamérica.

Convertido en proveedor de servicios a los cárteles mexicanos de Sinaloa, del Golfo y Los Zetas, Salazar construyó con el cártel de Texis una plataforma con una fachada de firmas agropecuarias, turísticas y de servicios de combustibles para “lavar” dinero en instancias financieras salvadoreñas, y con apoyo de políticos salvadoreños instalados en posiciones del poder interno y externo en ese país y en la zona centroamericana.

Con la designación que le hizo Obama, Salazar emergió como uno de los más importantes mafiosos de Centroamérica: con su dinero infiltró instituciones estratégicas de la justicia y del control financiero de El Salvador, para extender y proteger su emporio criminal de “blanqueo” de capitales con millonarias inversiones en rubros energéticos, turísticos y agropecuarios.

La carrera de Salazar avanzó desde ganar pequeñas sumas de dinero en su juventud en el juego de monedas—compra y venta de dólares, colones salvadoreños y quetzales guatemaltecos—en la frontera entre El Salvador y Guatemala, hasta llegar a ser en una de las fichas claves del crimen organizado en Centroamérica como líder del cártel de Texis, según las revelaciones de fuentes policiales y financieras salvadoreñas.

Antes de quedar ubicado en mayo de 2014 en las listas de narcomafiosos del Departamento del Tesoro de EU, Salazar fue presidente de la Federación Salvadoreña de Fútbol (Fesfut) y de la Asociación Deportiva Isidro Metapán, equipo de la primera división de este país, y figura visible de empresas como propietario de cadenas de hoteles, estaciones expendedoras de combustibles y negocios de granos básicos.

Poderosa figura. Nacido el 16 de junio de 1948 en la población de Metapán, del occidental departamento salvadoreño de Santa Ana, Salazar tiene 68 años y antes de su sorpresivo arresto se convirtió en un escurridizo y poderoso personaje de la vida criminal, política y socioeconómica de El Salvador.

Tras la decisión de Obama, los bancos salvadoreños—excepto uno—le cerraron las cuentas a Salazar y a sus compañías. Para encubrir sus operaciones e intentar salvaguardar a sus firmas privadas, “Chepe Diablo” se vio obligado a iniciar un proceso para traspasar acciones de sus empresas y de sus bienes a familiares y a un círculo íntimo de asociados—amistades, con la pretensión de sellar su andamiaje de movimiento de dinero en un país que, como El Salvador y al igual que Panamá, tiene su economía dolarizada: al ser el dólar la moneda de curso legal, el ingreso de dinero “sucio” se facilita y se encubre con impunidad.

Fuentes del sector de regulación bancaria de El Salvador confirmaron a EL UNIVERSAL que una forma de legitimar dinero utilizada por “Chepe Diablo” fue la de bajar, de manera sorpresiva, los precios de granos básicos, colocar en una posición de desventaja a sus competidores del mercado agropecuario y abrir la vía para inyectar dinero a sus empresas por simulación de ventas.

 

ml

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