El gobierno de Costa Rica pronosticó esta mañana que la tormenta tropical Otto se convertirá en huracán categoría uno en las próximas horas, anunció que el fenómeno llegará a sus costas aproximadamente al mediodía del jueves, decretó alerta roja para la zona noreste del país, en el litoral Caribe, y ordenó la inmediata y “obligada” evacuación de unas 4 mil personas de las zonas de mayor riesgo.

Otto “se está fortaleciendo como tormenta tropical y está en vías de convertirse en un huracán”, informó esta mañana el presidente costarricense, Luis Guillermo Solís, en una conferencia de prensa en la (estatal) Comisión Nacional de Emergencias (CNE) en la que notificó una serie de medidas que son adoptadas con carácter de urgente, para aprovechar las horas previas al ataque del fenómeno.

“Necesitamos preservar la vida de los costarricenses”, dijo Solías en compañía de autoridades de instituciones públicas que integran el comando de operaciones, que se declaró en sesión permanente. “Son muy pocas las horas disponibles para la movilización”, advirtió. La CNE explicó que la alerta roja es para la zona noreste y que el resto del territorio nacional está, por el momento, en alerta amarilla.

Panamá reportó esta mañana que por impacto de la tormenta tropical Otto, que se transformará en huracán, dos personas murieron por un deslizamiento de tierra y un menor de edad pereció al caer un árbol sobre un vehículo y anunció que declaró alerta roja en la costa del Caribe y amarilla en el resto del país.

El Ministerio de Gobernación de Panamá notificó que se suspendió el curso lectivo y se cancelaron algunas operaciones aéreas, en una emergencia para atender a las víctimas por la pérdida de cerca de medio centenar de viviendas por el azote de Otto.

La costarricense Monserrat Solano, jerarca de la (estatal) Defensoría de los Habitantes, reafirmó el llamado del presidente, recordó en la conferencia que “es una evacuación obligatoria, no voluntaria” y subrayó que la prioridad son personas con discapacidad, adultos mayores, niñas y niños.

Otto se encuentra estacionado frente a las costas caribeñas de Costa Rica y de Nicaragua, cuyo gobierno ya declaró alerta verde. La tormenta tropical está a unos 440 kilómetros al noreste de puerto Limón, ubicado en el sur del Caribe de Costa Rica y la principal zona portuaria costarricense en ese litoral.

El (estatal) Instituto Meteorológico de Costa Rica comunicó esta mañana que los vientos de la tormenta tropical aumentaron de 70 u 80 kilómetros por hora a unos 110 kilómetros por hora. Aunque la alerta roja es para la región noreste del país, tampoco se descarta que Otto como huracán impacte con dureza en el Pacífico sur, como lo hizo en categoría de depresión tropical desde la semana anterior.

Según los pronósticos oficiales, se prevé que Otto, ya transformado en huracán, ingrese a Centroamérica por un sitio entre Calero, sector noreste de Costa Rica, y Bluefields, sureste de Nicaragua. Las alertas de emergencia ya se extendieron a Panamá y Honduras, sin que se descarten afectaciones en Guatemala y El Salvador, así como en San Andrés, Providencia y otras islas de un archipiélago colombiano.

Como depresión tropical, Otto empezó a azotar a Costa Rica desde la semana pasada en las zonas del Caribe y del Pacífico sur y ayer se convirtió en tormenta tropical.

En un comunicado que difundió hoy a las 06:00 horas (tiempo de la Ciudad de México), el Centro de Huracanes de Estados Unidos puntualizó que Otto, que se espera sea la última tormenta tropical de 2016 (del 1 de junio al 30 de noviembre), se mantiene estacionario.

El Centro, con sede en la ciudad de Miami, Florida, alertó este lunes que podría transformarse en huracán entre miércoles y jueves de esta semana para atacar al resto de Centroamérica. El fenómeno registrará un “fortalecimiento adicional” en las próximas 48 horas y ya mañana podría convertirse en huracán, reportó el Centro.

Las previsiones del Centro destacaron que Otto podría reanudar su movimiento hoy en la noche y girar hacia mañana por la noche hacia el oeste, rumbo a las costas del Caribe de Centroamérica.

Por el intenso ataque de las fuertes lluvias de los últimos días, “los ríos están sumamente crecidos y es peligroso el traslado por las fuertes correntadas”, por lo que hay un recuento preliminar de más de mil 180 casas de habitación dañadas, aseveró Solís. La evacuación, dirigida por la Fuerza Pública (policía) de este país, debe ser “con un traslado seguro” en las operaciones oficiales y evitar hacerlo en embarcaciones frágiles, precisó.

El Ministerio de Seguridad Pública de Costa Rica mantiene en servicio unidades aéreas, marítimas y terrestres. El curso lectivo fue suspendido en 107 centros educativos de las zonas de riesgo y hay daños severos en carreteras, puentes y caminos, con rutas incomunicadas, por el desbordamiento de ríos y penetración del mar, con saturación de suelos y fuertes vientos. (Con información de agencias).

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