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Washington.— Tras varios cambios y cancelaciones, al final llegó el día en el que Donald Trump, el candidato republicano a la Casa Blanca, dará un discurso para presentar su posición sobre uno de sus puntos estrella en la campaña electoral: la inmigración. La cita es hoy en Phoenix, Arizona, y se espera que sea un punto de inflexión.
Desde sus inicios, Trump basó su candidatura en la dureza contra la inmigración. Propuestas como la construcción de un muro en los más de 3 mil kilómetros de frontera con México y la política implacable de deportación de los indocumentados han sido un éxito entre sus seguidores y marca del personaje.
Pero hace pocas semanas nació la duda de si ese programa era firme o debía modificarse. Los malos resultados con los votantes de minorías raciales, incluidos los de origen hispano, llevaron a Trump a lanzar la idea de que quizá “suavizaría” su posición en inmigración, una medida que debería acercarle a este electorado.
El magnate soltó que podría no aplicar una deportación masiva y que estaba comprometido con una vía legal hacia la ciudadanía. Sin embargo, el muro sigue intocable.
El giro de 180 grados del candidato fue un experimento fallido que sacudió a la opinión pública y especialmente a los republicanos, temerosos de que “romper una promesa” así podría significar la pérdida de la base de votante “blanco” conquistado hasta el momento. Sin embargo, los republicanos que trabajan en estados con alta presencia de hispanos, como Nevada o Colorado, quieren que se “suavice” la postura migratoria, especialmente en la creación de una “fuerza de deportación”.
Trump sigue vacilando en este tema, aunque sus palabras han vuelto a la agresividad inicial: “Nos vamos a deshacer de los criminales, y pasará en la primera hora desde que tome posesión”, dijo el sábado en Iowa. “Detendremos la inmigración ilegal”, escribió ayer en Twitter. En las últimas horas, el propio Trump está diciendo que no habrá perdón en las deportaciones y que su giro de hace unas semanas no era para “relajar” su posición sino para “endurecerla” más.
Desde su campaña justifican que las idas y venidas nunca han sido un cambio de idea sino un “cambio de lenguaje”. Desde las filas demócratas dudan que cambie de posición.
Todavía hay dudas sobre cuál será su propuesta real. Hoy, a las 18:00 horas de Phoenix (20:00 horas de México), se aclararán las dudas.
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