Washington.— Miles de mujeres de Centroamérica y México dejan sus casas cada año para huir de la violencia doméstica y de las pandillas y buscan refugio en Estados Unidos, un flujo que está “alimentando una crisis de refugiados inminente en las Américas”, advirtió ayer en un reporte la agencia de Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR).

“La violencia que está siendo perpetrada por grupos criminales organizados transnacionales en El Salvador, Guatemala, Honduras y en ciertas partes de México se ha vuelto predominante”, afirmó el Alto Comisionado de la ACNUR, António Guterres, en Washington, según un comunicado emitido por el organismo.

El responsable de la agencia de la ONU, que divulgó un informe sobre esa situación titulado “Mujeres en fuga”, subrayó: “Las crisis dramáticas de refugiados que estamos observando en el mundo hoy día no están limitadas a Medio Oriente o África”.

“Estamos viendo otra crisis de refugiados desarrollándose en las Américas. Este informe es una alerta temprana para crear conciencia de los desafíos que enfrentan mujeres refugiadas y una llamada a la acción para responder a nivel regional a una crisis de refugiados inminente”.

En 2014, más de 66 mil niños viajaron a EU solos o con sus familias desde el Triángulo Norte de Centroamérica —que abarca El Salvador, Honduras y Guatemala—, donde las tasas de asesinatos son las más altas del mundo.

En agosto de este año, a Estados Unidos llegó una cifra mayor de niños no acompañados desde esa zona y de México que en el mismo mes de 2014, según cifras oficiales.

“Con autoridades que muchas veces son incapaces de controlar la violencia y de proveer reparaciones, muchas mujeres vulnerables no tienen más opción que huir por sus vidas”, escribió en el reporte Guterres.

“Vemos otra situación de refugiados que se está desarrollando en América”, añadió. ACNUR dijo que desde 2008 la cifra de personas en busca de asilo en EU desde el Triángulo Norte casi se ha quintuplicado, con un registro de 40 mil solicitantes de asilo de esos países y de México en 2014.

El Alto Comisionado instó a los países de Centroamérica y Norteamérica a adoptar una “acción urgente y concertada” para atajar ese problema.A su juicio, esos países deberían “reconocer la creciente situación de refugiados en la región” y “establecer la capacidad adecuada en las fronteras para asegurar la identificación de personas con necesidad de protección internacional”.

El informe “Mujeres en fuga” se basa en entrevistas realizadas a 160 mujeres que huyeron recientemente de sus hogares en El Salvador, Guatemala y Honduras, así como de algunas partes de México, para escapar de la “violencia en sus comunidades”.

En el documento, de unas 60 páginas, las entrevistadas describen “cómo grupos criminales armados aterrorizan a poblaciones para establecer control sobre áreas grandes de estos países, y cómo mujeres en particular están siendo perseguidas con extrema y específica violencia de género”.

“Todo te afecta porque allá, una mujer no vale nada” explicó Lana, una de las mujeres entrevistadas para el informe. “Es como si tu vida no tuviera ningún valor. Ellos violan. No hay ningún límite. No hay ninguna autoridad. No hay nadie para pararlos”, denunció.

En la presentación del informe, en la sede del grupo de investigaciones Wilson Center, en la capital estadounidense, Guterres se dijo listo “para trabajar con las autoridades mexicanas” para ver cómo la protección a los migrantes puede ser mejorada. Agencias

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