“El Papa es un hombre de traje blanco que huele a paz, transparente como la iglesia, como el agua bendita”, afirmó hoy Sophie Cruz, la niña de origen mexicano que ayer le entregó al Pontífice una carta en la que le pedía interceder por los padres indocumentados en Estados Unidos.

La pequeña de cinco años, que nació en EU, pero cuyos padres son originarios de Oaxaca, dijo hoy en entrevista radiofónica con Carlos Loret de Mola, que ya conocía a Francisco “porque lo miraba en la computadora, y se me ocurrió acercarme a él porque le quería dar un mensaje sobre los migrantes”.

Fue así que Sophie se aventuró ayer, durante el recorrido papal en Washington D.C., a acercarse al Pontífice para entregarle una carta, que escribió a mano con lápiz y decoró, con ayuda de su madre, con un dibujo de Francisco, vestido de blanco y tomando de la mano a unos niños, entre los que, dijo, también estaba ella.

La pequeña niña, con trenzas en el cabello y con un traje típico, burló a los guardias del Servicio Secreto y se acercó al papamóvil. Se intimidó cuando uno de los agentes se le acercó. Pero cuando el Papa le hizo un gesto, permitió que el guardaespaldas la cargara para recibir un beso y un abrazo del Pontífice.

“Me sentí muy feliz. No me dijo nada y no le pude decir nada porque me separaron muy rápido de él, pero me dio un abrazo y un beso”, dijo la niña.

Por un momento, Sophie había olvidado darle la carta al Papa, pero uno de los guardias la tomó, junto con una playera, y se la entregó a Francisco.

Sin embargo, la pequeña reveló que no pudo entregarle también una carta dirigida a Obama en la que también pedía abogar por los indocumentados en EU. Sin embargo, según señaló su padre, Raúl Cruz, enviaron la misiva por correo a la Casa Blanca.

Sophie dijo estar un poco cansada de la atención de la prensa luego de su encuentro con el Papa, pero aseguró que piensa “seguir luchando, seguir dando cartas y seguir hablando” para que los 11 millones de indocumentados que viven en EU no sean deportados.

Su padre, que es obrero en una fábrica, afirmó que seguirán “buscando oportunidades para que nos escuchen, pedirle a Dios que toque el corazón de los congresistas para que dialoguen acerca de los inmigrantes que no son una carga para el país, sino un aporte económico y cultural, porque somos personas de valores y somos capaces de lograr metas y objetivos estudiando y trabajando”.

“Vivimos con esa incertidumbre. Siempre le pido a Dios que me ayude, que me de esa fortaleza de seguir trabajando y regresar a casa para abrazar a mis niñas”, dijo Raúl Cruz.

Después de su encuentro con el Papa, Sophie se reunió, en compañía de su padre, con el embajador de México en EU, Miguel Basáñez

Durante el encuentro, Basáñez resaltó el compromiso del gobierno de México, a través de la embajada y de la red de 50 consulados en EU, para "proteger y promover los derechos de los mexicanos y sus familias sin importar su condición migratoria", según informó el organismo diplomático en un comunicado.

Niñas como Sophie, señaló la embajada, "representan el valor y la tenacidad de la comunidad migrante que reside en EU". En la actualidad, continúa el comunicado, hay aproximadamente 5.3 millones de niños que son hijos de padres indocumentados, 85% de los cuales nacieron en territorio estadounidense.

La embajada afirmó que "es una prioridad para el gobierno de México velar por la unidad familiar para que Sophie y los niños como ella puedan vivir con tranquilidad y certeza en este país. La Embajada de México en los Estados Unidos y su red consular seguirán tomando las medidas necesarias para defender los derechos e intereses de los mexicanos" en EU.

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