Los ex presidentes Laura Chinchilla, de Costa Rica, y Vicente Fox, de México, abogaron hoy por el diálogo para solucionar la crisis de la frontera entre Colombia y Venezuela, adonde más de un millar de colombianos han llegado tras ser deportados desde el vecino país, y llamaron a la sensatez.

Fox hizo un llamado "urgente e intenso" a que "se sigan los cauces diplomáticos, que se sienten a un diálogo y que se resuelva con prontitud un tema que ya empieza a afectar a ciudadanos y a comunidades".

El ex mandatario, quien gobernó México entre 2000 y 2006, consideró que una negativa del presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, al diálogo demostraría que está "enfilado a violentar la elección de diciembre" en ese país y "distraer la atención" sobre los "presos políticos".

"Así que tiene que elegir el señor Maduro o caminar la ruta de la democracia o verse denunciado en el mundo entero", complementó el ex gobernante.

Fox señaló que "hay unas señales que parecen mostrar" que el mandatario venezolano "no está dispuesto a ir a una elección muy democrática y respetando el voto ciudadano" en las legislativas del 7 de diciembre próximo.

"Esas señales son primero esta trifulca que ha organizado malintencionadamente aquí en la frontera con Colombia y que no parece ser más que una intentona de ir caminando hacia cerrar filas allá en Venezuela y llevar a cabo una elección que puede él manosear y sacar adelante", sostuvo.

El ex presidente opinó que el "antídoto exacto" es la Organización de Estados Americanos (OEA), que, a su juicio, debe asegurarse de que "va a haber una verdadera supervisión electoral".

"¿Por qué se ha reaccionado de manera tan abrupta castigando a quienes no tienen la culpa en estas cosas, que es al mismo colombiano, pero también al pueblo venezolano?", se preguntó Chinchilla en declaraciones a periodistas en Bogotá.

La ex mandataria, que participa en el "Foro sobre Democracia de Nueva Generación para las Américas", organizado por el Club de Madrid, la Fundación Buen Gobierno y otras instituciones, consideró "muy difícil de justificar estas medidas" y dijo esperar que "Venezuela deponga ese tono y que las cosas puedan normalizarse".

"Lo que se están dando son circunstancias ligadas a la política venezolana que pareciera han desembocado en una sanción y un castigo a los pueblos fronterizos", añadió Chinchilla, y advirtió que se "está sembrando de alguna manera distancia y también un poco de rencor entre el pueblo venezolano y colombiano".

Chinchilla, que ejerció la Presidencia de Costa Rica entre 2010 y 2014, destacó la respuesta de Colombia a las agresiones contra sus ciudadanos en el estado Táchira, e indicó que "muchas veces está en los Gobiernos sensatos y democráticos actuar como corresponde".

Según dijo, por más que los pueblos quisieran que se responda con la misma moneda, es mejor mantener la prudencia del presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para evitar "más dolor y más sufrimiento a las poblaciones fronterizas".

Maduro ordenó el pasado miércoles el cierre por 72 horas de la frontera entre el departamento colombiano de Norte de Santander (noreste) y las localidades de Ureña y San Antonio, en el estado venezolano de Táchira, y el viernes decidió prorrogar la medida por tiempo indefinido.

A Cúcuta, capital de Norte de Santander han llegado más de un millar de colombianos deportados de Venezuela desde el viernes pasado, cuando Maduro decretó el estado de excepción en Táchira.

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