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Ana Anabitarte. Desde Europa

25/05/2015
06:02
Ana Anabitarte / Corresponsal
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Hace unos meses Manuela Carmena y Ada Colau no sólo eran dos mujeres desconocidas en España, sino que ninguna de las dos se dedicaba a la política. La primera era una juez de 71 años jubilada, y la segunda una activista ciudadana que había fundado la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y que luchaba por parar desahucios. Ayer ambas se convirtieron en protagonistas de la jornada al vencer en las elecciones municipales (también se celebraron autonómicas en 13 de las 17 comunidades autónomas) que tuvieron lugar en el país, encabezando una plataforma de partidos políticos y ciudadanos independientes. Y en los próximos días serán las nuevas alcaldesas de las dos principales ciudades: Madrid, donde el Partido Popular (conservadores, PP) lleva gobernando 24 años con mayoría absoluta; y Barcelona, donde Colau consiguió arrebatar el bastón de mando a Xavier Trías, nacionalista moderado de Convergencia i Unió (CiU).

Pero, ¿quienes son estas dos mujeres de las que hoy no para de hablarse en España? A Manuela Carmena no le interesaba entrar en política, hasta que un día mientras hacía la promoción de su libro "Por qué las cosas pueden ser diferentes", su editora Lourdes Lucio le propuso dar el paso. Así se presentó al frente de Ahora Madrid. Una candidatura ciudadana en la que están integrados ciudadanos a nivel particular pero también miembros de partidos políticos como Equo, Izquierda Unida y Podemos.

Licenciada en Derecho, durante la dictadura de Francisco Franco (1939-1975) Carmena fundó un despacho de abogados en la calle Atocha que sufrió un atentado terrorista en 1977 (dos años después de la muerte de Franco) cometido por la extrema derecha. Ella se salvó porque le cambió su turno a un compañero. Luchadora incansable contra el franquismo, a lo largo de toda su vida ha defendido los derechos de los trabajadores y de los más vulnerables, ha trabajado en la ONU, y hace poco abrió una tienda de ropa para bebés con trajes hechos por presidiarias.

Ayer, tras una campaña electoral barata, serena y tranquila, como es ella, Carmena logró lo que para muchos era impensable: que Ahora Madrid fuera la segunda fuerza política más votada con 20 concejales frente a los 21 de Esperanza Aguirre, la candidata del PP, una mujer que lleva más de 30 años en política y que lo ha sido todo en el partido conservador (desde ministra con José María Aznar hasta presidenta de la comunidad de Madrid). Hoy Manuela ya ha comenzado las negociaciones con el PSOE. Necesita su apoyo para ser elegida alcaldesa. Y seguramente lo conseguirá.

A sus 41 años y madre de un niño de 3 años, la catalana Ada Colau emocionada y sin poder evitar las lágrimas salió ayer a dar las gracias a sus votantes nada más enterarse de su victoria. "Hoy hemos demostrado que sí se puede", decía. "Hoy David ha vencido a Goliat", añadía. Colau se impuso al frente de Barcelona en Comú, una plataforma en la que están integrados varios movimientos sociales y partidos políticos como Iniciativa Per Cataluña, Podemos, Equo, Izquierda Unida y Proces Constituent. Y lo hizo por un sólo escaño destronando al todopoderoso partido de Convergencia i Unió (CiU). Su imagen de vecina normal, su discurso rebelde pero cercano, su larga trayectoria de activismo social (llegó a ser okupa), y su trabajo al frente de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) que ella misma fundó, le dieron la victoria en una jornada electoral que fue histórica.

Y es que los resultados de ayer mostraron las ansias de cambio de la sociedad española harta de recortes, subidas de impuestos, bajadas de salarios y casos de corrupción. El PP se dio un batacazo, perdió 3 millones de votos y obtuvo el peor resultado en unas municipales desde 1991; el PSOE logró resistir, aunque perdió casi un millón de votos; y Podemos y Ciudadanos se convirtieron en los grandes vencedores al irrumpir con fuerza en muchos parlamentos y ayuntamientos. El país pasó del azul del PP al multicolor. Ahora toca el turno de las alianzas, de los pactos y de las negociaciones en un país en el que muchas comunidades y ayuntamientos estarán gobernadas por coaliciones de izquierdas. Ayer fue el inicio del fin del bipartidismo. Hoy los ojos de todos están puestos en estas dos mujeres que han provocado un auténtico terremoto político. Habrá que esperar a ver cómo llevan a cabo su proyecto. En noviembre hay elecciones generales y entonces la debacle del PP podría ser todavía mayor.

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