Circos han vendido o regalado cerca de 4 mil animales

Las 500 carpas del país también han regalado a algunos ejemplares
"Un tigre blanco te costaba 25 mil dólares, se estaban vendiendo en 2 mil dólares, un tigre amarillo que costaba 5 mil a 6 mil dólares se estuvo vendiendo en mil 500 dólares a 2 mil dólares. Foto Archivo/EL UNIVERSAL
08/07/2015
16:20
Emilio Fernández
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Al entrar en vigor este miércoles la ley que impide que los circos ofrezcan funciones con animales en México, la Unión Nacional de Empresarios y Artistas de Circos (UNEAC), informó que las cerca de 4 mil especies que se encontraban en las 500 carpas que existen en el país ya fueron vendidas en precios ínfimos, entregadas en comodato o regaladas.

Armando Cedeño, presidente de la agrupación que aglutina a las empresas circenses de la República Mexicana, explicó que en las últimas horas aproximadamente 2 mil 500 animales ya tienen un lugar seguro para habitar, al resto los están ubicando con amigos para que los cuiden mientras se determina cuál será su destino.

En las instalaciones de las carpas itinerantes  que funcionan en todo el territorio nacional no hay ejemplar alguno porque serían decomisados por las autoridades federales y los dueños de los circos serían multados.

"Un tigre blanco te costaba 25 mil dólares, se estaban vendiendo en 2 mil dólares, un tigre amarillo que costaba 5 mil a 6 mil dólares se estuvo vendiendo en mil 500 dólares a 2 mil dólares y una llama que cuesta mil dólares se estuvieron vendiendo en 200 dólares", reveló el dirigente de UNEAC.

Los compradores de las especies que hasta hace unos días eran la principal atracción de las empresas circenses del país, son coleccionistas o zoológicos particulares y presidentes municipales de localidades del país donde se crearán lugares para exhibirlos.

"Para nosotros es mejor que los tengan ellos los animales que regalárselos al gobierno", dijo.

El domingo a nivel nacional fue el último día que las diferentes especies participaron en las funciones públicas de los circos. Aprovecharon el lunes y martes para trasladar a los animales a los sitios donde se pactó su estancia.

"Los gastos de traslado los absorbieron, en algunos casos, los empresarios cuando iban en préstamo y si iban en compra pues el comprador, dependiendo de cómo  se arreglara cada quien, cada quien lo hizo de manera particular, entonces cada quien hizo su transacción a su modo", explicó.

Todos los animales se quedarán en México porque tendrían que cumplir muchos requisitos que cumplir para venderlos en el extranjero.

"La gran mayoría están en buenas condiciones físicas de salud, hay algunos que no están gordos, como acostumbraban estar, pero están en buenas condiciones de salud, que estén delgados pues es un poco comprensible porque si les dábamos de comer seis kilos de pollo a un tigre a lo mejor ahorita nada más  les estamos dando dos, algunos circos que no tienen el suficiente recurso para mantenerlos, en lugar de seis kilos les dan dos, sí le bajan la comida a un tercio de lo que comía, pues obviamente va a bajar de peso", mencionó.

Por la ley que impulsó el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) por el supuesto maltrato que recibían los animales en las carpas, cientos de personas se quedaron sin empleo ya porque no habrá más especies que entrenar y cuidar.

" A los domadores ya no los podemos contratar como domadores, se pueden reintegrar como choferes, como empleados, pero no van a ganar ni la cuarta parte de lo que ganaban como domadores. Un  domador ganaba, dependiendo el circo, por ejemplo uno como el mío, un domador de tigres ganaba entre 6 y 7 mil pesos semanales, en un circo bueno como el Circo Chino de Pekín o el Circo Atayde podría llegar a llamar entre 10 mil y 12 mil pesos semanales, entonces imagínate en que otro empleo puede ganar un domador así", señaló.

La UNEAC denunció que las autoridades federales incumplieron con la creación de los espacios prometidos para llevar a las especies que ya no podrían utilizar en sus carpas.

"La autoridad nunca cumplió con la creación de los santuarios, esa es la mentira mas grande que existe. Nosotros buscamos alternativas propias para acomodar a los animales porque al no tener ellos, los refugios, los santuarios, los centros de acopio, lo que hicieron fue presionarnos por otro lado para que nosotros mismo nos des hiciéramos  de esos animales", acusó Armando Cedeño.

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