"Para hacer trámites debía vestir de hombre"

Rosy es una de las 235 personas trans que recibieron ayer su acta de nacimiento
Rosy, desde muy niña, no se identificó con su cuerpo masculino de Mario. Cuenta que fue difícil porque le decían que “los niños no se maquillaban”. ( SANDRA HERNÁNDEZ. EL UNIVERSAL)
23/07/2017
04:10
Sandra Hernández
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Después de 20 años, Rosy Jaimes Villalobos, integrante de la comunidad transgénero, recibió su acta de nacimiento que la identifica como mujer ante la ley.

Rosy nació hace 36 años como hombre —su nombre original era Mario— pero desde muy pequeña supo que su condición masculina no era lo que quería vivir.

Ayer se convirtió en una de las 235 personas beneficiadas que recibió el documento jurídico que le da identidad. Por este hecho, Rosy se encuentra feliz pues para ella es un logro de vida.

“No fue nada complicado, nos dieron todas las facilidades para que lo obtuviéramos a la brevedad posible, (…). Fue totalmente rápido a comparación de lo que se tenía que hacer antes que era hacer un juicio y eso implicaba contratar un abogado a un costo muy elevado”, recuerda.

El hecho de no contar con un acta de nacimiento que la identificara con el género femenino fue complicado para ella, pues no podía realizar diversos trámites debido a que su físico concordaba con su estilo de vida, pero su nombre era masculino.

“Para cualquier trámite oficial tenía que ir vestida de hombre, entonces eran muchas limitantes, ahora con esto, todo será mucho más fácil. Me sorprende la rapidez y la evasión de trámites”, reconoció.

Apoyan la identidad de género. Del año 2015 a la fecha, el Gobierno de la Ciudad de México ha realizado mil 923 trámites de actas de nacimiento de todas partes de la República Mexicana para la comunidad trans.

Rosy es licenciada en Enfermería y actualmente estudia actuación; desde niña supo que su cuerpo era el de un hombre, pero su condición siempre fue femenina en el interior.

“Fue una situación complicada porque desde que eres pequeña te dicen: ‘los niños de azul, los niños no juegan con muñecas, los niños no se maquillan’, y yo siempre supe que era una mujer en el cuerpo equivocado”, recordó.

Con tal claridad de ideas, Rosy no tuvo problemas para aceptarse así misma y frente a su familia; afirmó que siempre ha recibido el apoyo de parte de ellos.

Su transformación física comenzó hace cuatro años cuando inició con el tratamiento hormonal, el cual es indefinido.

Con su acta de nacimiento, Rosy afirmó que ahora podrá mostrar al mundo quién es ella “sin tener que disfrazarse” de hombre.

Ayer se entregaron 235 actas de nacimiento con una nueva identidad de género; del total, 87 personas provenían de la Ciudad de México, el resto de solicitudes se reenviaron del Estado del México (35); Veracruz (17); Puebla (11); Guanajuato (10), Querétaro (nueve) y Jalisco (siete).

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