Torre Mapfre, un guiño al porfiriato sobre Reforma

El décimo edificio más alto del país tuvo algunos obstáculos antes de ser construida, sin embargo, terminó convirtiéndose en una obra que entre piedra de celosía y cristal “frozen legs” recuerda a la época de oro de México, según recuerda su arquitecto Jean Michel Colonnier
Jean Michel Colonnier, fundador de Colonnier y Asociados, encargado del diseño de la Torre Mapfre. Foto: Germán García
24/11/2016
00:51
Ciudad de México
Alby García
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El llamado nuevo corredor financiero de Reforma tiene otro invitado más, este de 25 pisos.

Se trata de un edificio corporativo de alto nivel y desarrollado en la Ciudad de México, un pequeño proyecto de inicio ambicioso pero que pronto se volvió la casa matriz de Mapfre en México, la compañía de seguros . 

"Rescatar la raíz de México", su centro, al igual que Insurgentes y por eso varios “empresario picudos” decidieron tomar iniciativas para reactivar la economía del corredor y extenderlo.

Es la opinión del fundador de Colonnier y Asociados, Jean Michel Colonnier, encargado del diseño de la Torre Mapfre, quien añade que el problema vial que sufre la Ciudad de México es impresionante y lo que su Torre ofrece al peatón y al conductor en avenida Reforma es justo la movilidad. 

“El edificio representa calidad y algo aspiracional sin decir que chingon soy", bromea. "La calidad del edificio es un sueño que todos aspiramos para seguir adelante".

En entrevista con EL UNIVERSAL, el arquitecto cuenta un poco sobre la historia y vicisitudes de la construcción.  

Para empezar, la crisis hipotecaria del 2008 detiene de golpe el proyecto para ser retomado después del periodo 2009-2010. Toman la "casona de cantera rosa" como parte del proyecto pensando al inmueble como una pequeña obra de celosía.

Sin embargo, el Instituto Nacional de Bellas Artes pone después trabas al proyecto pues al principio la casona era abrazada por el edificio, por lo que el INBA pide que se respete la esencia.

Ante ello, los planes otra vez paran, aunque finalmente es esa piedra -la celosía- la que se convierte en el eje para desarrollar el actual edificio empresarial.

La piedra -explica Colonnier- ayuda de manera natural al edifico para controlar tanto el exceso de polvo que pueda acumular como el calor de cada piso sin que los rayos ultravioleta le afecten.

Un guiño a la historia

El edificio en sí hace un guiño a la época de oro en México, ya que rescataron el glamour en el período que gobernó el ex presidente Porfirio Díaz. En su interior el inmueble resulta agradable, elegante y funcional.

El lobby recuerda también al Porfiriato con el cristal “frozen legs”, un cristal que aparenta estar congelado y apoyado de un juego de luces que no se mantiene estático para dar la impresión de un efecto aleatorio o repetitivo.

Tal cristal se repite tanto en el lobby como en la celosía, en los elevadores y se repite una vez más para crear un contraste con la casona de cantera rosa.

La luz del edificio es una especie de lámpara para Reforma y, de hecho, las luminarias y los candelabros hacen un contraste con lo moderno.

“Nosotros tratamos de ser un buen vecino, pues a fin de cuentas el edificio va a vivir en este barrio y tratamos de afectarlo lo menos que se pueda”, sostiene Jean Michel.

La integración peatonal es única pues la participación entre los peatones y el edificio "los fusiona" lo que se traduce en un espacio semipúblico ya que la división entre lobby y calle es transparente.

“El edificio representa calidad (...) la mayoría del tiempo apantallas pero no logras crear un buen espacio”, explica el arquitecto.

La Torre cuenta con diez pisos para estacionamiento, del cual sólo está ocupado un 80% y tiene además espacios para coches eléctricos.

Utiliza el agua de lluvia para ser reutilizada en sanitarios, en la limpieza del edificio e incluso para enfriarlo con equipos especiales.

El décimo más alto del país

El diseño arquitectónico de la torre estuvo a cargo de la firma Colonnier y Asociados.

La obra de tiene 25 pisos, de los cuales cada uno puede dividirse para acomodar hasta seis empresas sin problemas. También presume 13 elevadores y un helipuerto, aunque este último aún se encuentra en trámites de funcionamiento y se prevé que pronto pueda estar trabajando.

Por lo pronto, Mapfre ha ocupado seis pisos y se tenía pensado que podría haber una terraza detrás de las letras del logotipo. Sin embargo, dado los tiempos y hasta la intemperie no se pudo concretar la idea.

Con 124 metros, esta Torre es considerada como uno de los edificios más altos del país; para ser exactos el décimo.

Es considerado una torre inteligente pues al igual que la torre Torre Mayor, Torre Ejecutiva Pemex, World Trade Center México, Torre Altus, Arcos Bosques, Torre HSBC, Panorama Santa fe, City Santa Fe, Torre Amsterdam, Santa Fe Pads, St. Regis Hotel & Residences, entre otros, su sistema de luz es controlado por un sistema de nombre B3.

Así pues, la Torre ubicada en el número 243 es parte de una renovación arquitectónica del Paseo de la Reforma

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