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Experimenta las noches de cata

Vive las noches de cata impartidas por el sommelier Miguel Cooley
María Hernández
17/06/2017
19:27
Redacción
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Cuando se hace  algo con pasión y, sobre todo, amor y cariño se nota. Cuando asistes a una de las famosas noches de cata organizadas por el sommelier mexicano Miguel Ángel Cooley  percibes desde un principio la pasión, la entrega y el entusiasmo con los  que las imparte.
La dinámica es simple, las noches de cata se realizan mes con mes en los restaurantes Lipp y la Gloutonnerie de manera intercalada. El cupo es limitado, la idea es buscar un acercamiento e incluso intimidad con los asistentes, obteniendo así un ambiente mucho más didáctico alrededor de la cata. “ Me gusta que sea muy petit comité porque permite más personalización,” comenta Cooley sobre la naturaleza de sus eventos, los cuales lleva ya un aproximado de tres años realizándolos con éxito, incluso cuentan ya con un grupo de fieles seguidores, rostros familiares que vuelven con cada cata.  ¿El secreto?   La manera cercana, nada técnica pero cien por ciento profesional, con la que el sommelier guía a los asistentes a través de los excelentes vinos que se catan.
“Somos fanáticos, una vez que te comienzas a adentrar al mundo del vino no es fácil salirse. Hemos asistido ha varias catas, pero ninguna como las de Miguel Ángel,” comenta uno de los  asistentes. “La  gente se da cuenta de todo el trabajo y planeación  que existe detrás. Ya es algo automático, mi gente sabe cómo servirlo, el chef sabe qué preparar, ya estamos automatizados para esto,” menciona Cooley sobre la preparación que toma organizar cada una de las catas. La selección de los vinos se basa por completo en la temática de la noche, se han realizado especiales de vinos alemanes e italianos:  “Los 90  o más de Robert Parker”,  un “Especial de burbujas”  o el más reciente “Grandes añadas”, en el que pudimos degustar  Moët & Chandon Grand Vintage 2008, Roth Estate Chardonnay Sonoma Coast 2012, Founder´s Collection Carmenénere 2013 y un Brunello di Montalcino Casanova Di Neri 2010, vinos que muchas veces son realmente complicados de conseguir.  “Esto es lo que más disfruto, hago mi mejor esfuerzo, para mi gente,  mis clientes, con mis vinos; mi estilo es  la entrega y obviamente la transmisión del conocimiento, el chiste es que disfruten, que se vayan a casa y platiquen sobre la gran experiencia que vivieron,” concluyó. 

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