Amarran y exhiben a presuntos ladrones en Oaxaca

Alrededor de 200 habitantes de la comunidad de Santa Teresa, municipio de Huajuapan de León, atraparon a dos hombres mientras presuntamente robaban material de construcción en una casa habitación
Foto: Especial
01/08/2017
20:38
Juan Carlos Zavala
Oaxaca
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¡Mátenlos!, ¡préndales fuego!, ¡ahórquenlos! Las arengas salen desde dentro de la multitud. Sobre el cuello de Miguel Martínez y Moisés Cruz unas larga cuerdas amarillas, extendidas sobre cornisa de las oficinas municipales de la Santa Teresa, comunidad del municipio de Huajuapan de León. Un hombre sostiene las cuerdas, sólo en espera de ejecutar la orden para ahorcar a los dos hombres.

Representantes de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) de la Fiscalía General de Oaxaca e integrantes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) intentan acercarse, pero la multitud conformada por alrededor de 200 personas se los impide. También exigen a la prensa que tome imágenes y video de lo que sucede.

Los hombres son tirados boca abajo al piso momentáneamente y son golpeados con patadas y con un palo sobre sus espaldas. La tensión va en aumento.

Miguel Martínez González, de 50 años de edad, y Moisés Cruz Cruz, de 42 años, fueron agarrados alrededor de las dos de la mañana en flagrancia mientras robaban material de construcción en una casa habitación que aún se encuentra en obra negra.

Tras ser descubiertos, los vecinos organizados inmediatamente los aprehendieron, los ataron, los golpearon y posteriormente los llevaron a la cárcel municipal, que se encuentran dentro de las mismas oficinas de sus autoridades.

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Cerca de las siete de la mañana, empiezan a convocar a la población para que se reúna a través de las bocinas de la agencia y para informar sobre la detención de dos ladrones, una costumbre en esta localidad de la región Mixteca; en principio se concentran alrededor de 60 personas.

Una hora y media después, los presuntos ladrones son sacados de la cárcel municipal con sus manos amarradas y una larga soga atada a su cuello e inician una marcha en las calles a la redonda de la agencia municipal, no sólo para exhibirlos sino también para que sean identificados por los pobladores que hayan sido víctimas de sus robos.

Desde hace dos años, esto se ha vuelto una costumbre en Santa Teresa tras una ola de inseguridad en su población. En esa ocasión, atraparon a un hombre mientras realizaba un robo en una casa habitación y la segunda ocasión, ocho meses después, a un joven que trataba de robar una cerca de una escuela.

Su intención era que se pudieran presentar diversas denuncias por los pobladores que hayan sido víctimas y evitar que salieran libres de inmediato.

¡Lo hacemos más que nada porque estamos hartos de tanta impunidad! – dice un hombre a través de un micrófono, mientras avanza junto con un contingente de personas por las calle principales de la comunidad de Santa Teresa; a la cabeza de la marcha, Miguel Martínez y Moisés Cruz.

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Los integrantes de la Policía Estatal acompañan la movilización de los vecinos en lo que más que hartazgo hay enojo y la posibilidad de dejar por un momento la impotencia. Aquí, en esta población la inseguridad ha incrementado y por fin, tienen la posibilidad de hacer justicia.

“Así que vecinos, quienes nos logran escuchar, pasen a la agencia para que reconozcan a estos dos tipos de personas, que vean el vehículo que portan ambas personas. Es un pointer color negro con placas del Estado de México”, agrega el hombre conforme avanza la multitud.

Llegan nuevamente a la agencia. Unos hombres toman las sogas y las lanzan por encima de la cornisa, amagan con ahorcarlos.

Un agente del Ministerio Público de la Fiscalía General trata de dialogar con ellos y les advierte que pueden tener consecuencias legales si atentan contra los dos hombres, presuntos ladrones; pero empiezan las arengas que incitan a matarlos.

La tensión cede cuando los hombres son recluidos nuevamente en la cárcel municipal. Varios minutos después, sale el suplente del Agente Municipal y explica a la multitud lo que antes había declarado el agente del Ministerio Público: “pueden tener problemas legales”.

Son más de las 10:30 horas de la mañana y los pobladores aceptan pero exigen que los dos presuntos ladrones sean sentenciados en un plazo de 48 horas y se comprometen a interponer las denuncias correspondientes ante el representante de la Fiscalía General del Estado.

afcl

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