Penal de Ciudad Victoria, la prisión donde reina la ignominia

En el penal de Ciudad Victoria han ocurrido desde riñas entre reos hasta fugas y decomisos de armas de alto poder, que han dejado 12 muertos (ROBERTO AGUILAR. EL UNIVERSAL)
08/06/2017
03:50
Ignacio Vallejo
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Lejos de lograr su control, este penal crece en manifestaciones de violencia: heridos, muertos,  enfrentamientos, decomiso de armas de alto poder y autogobierno. Es dominio de los internos, quienes en el último hecho violento registrado la tarde del martes recibieron a los policías a tiros. Los internos han impuesto su ley.

Este centro penitenciario ubicado en la capital del estado, registró un enfrentamiento entre los internos y los policías por más de tres horas. Las autoridades  han reconocido siete muertos, tres policías y cuatro internos, y 13 heridos, seis policías y siete internos. Las bajas han sido de ambos lados. Y el armamento, se descubrió, lo tienen también los reos.

Apenas el pasado 17 de abril,  otra riña entre internos de este Centro de Ejecución de Sanciones dejó de saldo un reo muerto y cuatro heridos, entre ellos un custodio. Según la Secretaría de Seguridad Pública la trifulca se dio a la hora de visita, por lo que tuvieron que ser desalojados los familiares de los internos y algunos presentaron crisis nerviosa. Posteriormente se registró una balacera de unos 20 minutos. Una vez que se tuvo control de la situación, la Policía estatal procedió al traslado de 18 internos a otros centros penitenciarios del estado.

Se informó que decomisaron diversos objetos:

-Cuatro armas cortas de diferente calibre con sus respectivos cargadores

-Dos armas largas AK-47

-Cuatro cargadores abastecidos con 90 cartuchos

-Tres rotomartillos

-102 armas punzocortante

-Una granada

-Tres equipos de radio comunicación de alta frecuencia.

 En lo que va de este año han ocurrido cuatro intervenciones en ese penal ubicado en una colonia urbana, a donde pasan todos los días quienes van a trabajar o a la escuela, o hacer sus quehaceres diarios.  

Actualmente el penal cuenta con cuatro módulos, tres de ellos varoniles y uno femenil con alrededor de mil 160 internos y un sobrecupo aproximado de 180 internos, que es el menor de sus problemas.

En marzo. La noche del 22, un grupo de 29 presos se fugó por un túnel de cinco metros de profundidad y 40 de largo. El túnel fue cavado por los reos en un área del penal donde las autoridades reconocieron que internos ejercían un “autogobierno”. Era su campamento: cuartuchos de lámina que hacían pasar por talleres artesanales, pero que en realidad sirvieron de guarida y escondite para la excavación que hicieron por meses. Las autoridades desmantelaron el campamento y clausuraron el túnel con concreto.  

Un dispositivo de la Policía estatal, federal y Ejército para la recaptura logró unas horas más tarde la detención de 10. Hasta la fecha han sido recapturado 20 de los fugados, 19 en diferentes municipios del estado y uno en Nuevo León. Uno de ellos era uno de los secuestradores de la hija de Miriam Rodríguez, la activista de San Fernando que fundó un grupo de buscadores de desaparecidos y que fue asesinada en su casa el 10 de mayo pasado.

En esos días, el gobernador de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, anunció que serían puestas en marcha nuevas acciones para imponer orden en las cárceles de Tamaulipas. Dos días después del escape, se registró una riña entre internos que dejó tres muertos y un herido.

De nueva cuenta decenas de elementos de todas las corporaciones policiacas ingresaron al penal para intentar poner orden. Afuera, familiares de los internos se plantaron para exigir una explicación de lo que ocurría. El vocero de Seguridad Pública del estado, Luis Alberto Rodríguez Juárez, aclaró que “no hubo motín, sino que fue una riña entre grupos internos”.

En abril, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió una recomendación al Gobierno de Tamaulipas por las irregularidades y deficiencias que documentó en los penales de Ciudad Victoria, Matamoros, Reynosa y Altamira.

Con la promesa de las autoridades del estado de ordenar los centros penitenciarios y la recomendación de la CNDH, se esperaba que la situación fuera diferente. Sin embargo, el 17 de abril de nueva cuenta el penal de Ciudad Victoria regresó a los reflectores con otra riña, muertos, heridos, decomiso de armas.

Además incautaron droga, 45 bolsitas con mariguana, 18 envoltorios de mariguana, 3 dosis de cristal y una bolsa con cocaína.

Sin embargo, todos estos hechos ilegales fueron rebasados la tarde del martes 6 de junio cuando los policías y los internos se enfrentaron a tiros con armas de alto poder. Oficialmente el enfrentamiento se dio cuando intentaron realizar un nuevo cateo al interior para recuperar el orden, el control y la legalidad.

La tarde del miércoles, las autoridades de Tamaulipas informaron que terminó la alerta de riesgo y mostró fotos de los internos colaborando en las labores de limpieza del penal.  

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