Disfruta su columpio ... y de One Direction

Las más de 27 cirugías que lleva no le quitan la alegría de vivir y sigue con sus terapias de rehabilitación
Danna Paola Villarreal Montaño Víctima de incendio (Fotos: LUIS CORTÉS)
05/06/2017
01:28
Amalia Escobar / Corresponsal
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En su vida todo gira tan rápido como las vueltas de su columpio, el lugar preferido de su casa. Ahí es donde pasa sus mejores ratos meciéndose con las palmas de las manos tendidas al cielo. Danna Paola Villarreal Montaño transpira felicidad y la contagia a quienes la rodean.

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La niña sufrió quemaduras en 47% de su cuerpo

 

Ya pasaron ocho años del incendio de la Guardería ABC, donde la niña de dos años y tres meses sufrió quemaduras en 47% de su cuerpo y la amputación de nueve dedos de sus manos. Sólo se le logró el pulgar izquierdo.

Esa bebé que estuvo inconsciente por tres meses, sin hablar ni caminar por tres años, es ahora un ser lleno de luz y amor. Se manifiesta feliz por su familia, por sus amigos, sus maestras y también por Lola.

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Pese a la amputación de 9 dedos de sus manos, Danna Paola irradia felicidad 

 

Lola, una perrita chihuahueña, ahora inseparable compañera y su adoración. Le da besos, apretones, la abraza, y lejos de molestarse la mascotita le lame las manos y se le arrima.

No todo es juego para Danna, cursa el tercer grado de primaria, es una niña estudiosa y aplicada; al momento de llegar a su casa para la entrevista, estaba en clases particulares de inglés. Se le esperó para que terminara y luego se quedó alrededor de 10 minutos en la mesa jugando con su tableta electrónica.

En un acto de espontaneidad, se acercó a su mamá para pedirle permiso a fin de mostrar a EL UNIVERSAL los espacios donde pasa los mejores momentos en su hogar.

Fan de One Direction

En su recámara tiene una colección de muñecos de los integrantes de One Direction; durante la entrevista nos presume la camiseta que trae puesta con la imagen del grupo británico.

Como anécdota familiar, entre risas, cuenta su mamá Marisol Montaño que “en noviembre de 2015, sus ídolos estuvieron en un concierto en Telehit, coincidió que tenían cita en la Ciudad de México. Al enterarse Danna Paola nos rogó: ‘Llévenme, llévenme’ y yo: ‘Estás loca, ya no ha de haber boletos’. Ella contestó: ‘Tan sólo vamos al hotel donde están’.

“La llevó su papá, no se quiso quitar el suéter de One Direction, ya venía con plumas y lo que había comprado y que se nos desmaya afuera del hotel. Me habla mi esposo, y me dijo: ‘Háblales a los del IMSS, que te lleven un doctor porque ésta se me desmayó de la emoción’”.

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Es fan de One Direction y tiene en su recámara una colección de muñecos de los integrantes de ese grupo británico

 

Mostró su guitarra autografiada por varios cantantes, entre ellos Reik y Dana Paola; aseguró que sabe tocar el instrumento musical, incluso se posicionó cual músico profesional y le jaló las cuerdas, para después terminar en una sonora carcajada.

 

En tanto, Marisol Montaño, su madre, reitera que a su hija le han robado la infancia, porque su vida ha transcurrido en hospitales; lleva más de 27 cirugías múltiples y la más reciente se le practicó el 13 de abril; la operaron de la cabeza, le cerraron el cráneo para que le disminuyan
las cicatrices.

Continúa exigiendo justicia para que se castigue a los responsables de la tragedia, ya que su pequeña Danna, aunque siempre está feliz, continúa con las terapias de rehabilitación; de repente está parada y se le doblan sus piernitas, no tiene motricidad.

Incluso, en la escuela le mandaron hacer un mesabanco especial, imprime mucha fuerza al lápiz y los colores y pierde tiempo en sacarles punta, comentó.

La vida de Danna Paola sigue siendo tan difícil como hace ocho años y los responsables, libres, aseveró Marisol.

“La llevé a una valoración donde se injerta cabello y no quiso ponerse porque el doctor le dijo que eran como unas 20 inyecciones en el cráneo, y ella le dijo: ‘No, no quiero, mejor no’”. Luego le preguntó: ‘Oiga, doctor, ¿me puedo poner la ceja que me falta?’, tiene sólo la mitad, y le dijo el doctor: ‘Sí, sí te la puedo poner, pero te tengo que inyectar también. No, así déjemela, me la voy a tatuar’, le contestó”.

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