Obispo de Chiapas lamenta decisión de Trump de dejar Acuerdo de París

El obispo Felipe Arizmendi Esquivel señaló que, con la retirada de EU del Acuerdo climático de París, Trump demuestra que “tiene una visión egoísta, economicista, anticientífica e inhumana”
04/06/2017
16:17
Fredy Martín Pérez / Corresponsal
San Cristóbal de las Casas, Chis.
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Es “preocupante” y “lamentable” que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se haya retirado del Acuerdo de París, lo que perjudica la lucha mundial contra el cambio climático y reducir emisiones de Gases de Efecto de Invernadero (GEI), consideró el obispo Felipe Arizmendi Esquivel.

El religioso dijo que el retiro de EU del acuerdo, en el que participan casi 200 países, fue por razones “meramente económicas”, con el fin de “proteger el empleo y los sistemas de producción de su país, sin importarle el daño que causa a la toda la humanidad”.

Trump, “tiene una visión egoísta, auto-centrista, economicista y en definitiva, anticientífica e inhumana”.

Agregó que “cuando alguien le ciega el alma, ya no ve más allá de sus intereses y puede convertirse en un desastre para todos nosotros. Esperamos que haya personas sensatas en su país que le impidan cometer tantos atropellos a los derechos humanos colectivos”.

Arizmedi Esquivel lamentó que hay personas “con las mismas actitudes” de Donald Trump, que “tiran árboles, sin reponerlos, sólo pensando en su necesidad económica”.

A estas personas lo que les importa es “obtener dinero, sin importarles la comunidad, los hijos, las generaciones futuras, el bien social”.

Consideró que hay métodos ecológicos y seguros de explotación maderera, que no dañan al medio ambiente.

Pero hay quienes tiran árboles no para vender madera, sino para sembrar maíz y frijol y “remediar su pobreza” y “alimentar a su familia”, pero lo hacen “por necesidad”.

Pero señaló que este método provoca erosión de la tierra y una desertificación progresiva de las montañas, que ya se puede ver entre la vías que van de San Cristóbal a Tuxtla y entre San Cristóbal y Comitán.

En algunas comunidades, los indígenas y campesinos pudieron sembrar maíz y frijol, para sobrevivir, pero “ahora solo quedan piedras, desierto, destrucción, muerte y soledad. ¿Eso quieren dejar a sus hijos?”.

Lamentablemente en San Cristóbal, “no hay autoridad que regule el crecimiento” de colonias y tampoco hay un proyecto para brindar servicios a esos nuevos centros de población.

“Seamos responsables con el medio ambiente, para proteger la vida de todas y todos”, pide el obispo Arizmendi Esquivel.

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