“Joven argentina asesinada era una bellísima persona”

Vecinos dicen que la mujer y su pareja vivían en la zona desde hace dos meses
La noche del jueves pasado, compañeros y amigos de Cinthia, la argentina asesinada, llegaron a la vivienda para colocarle una ofrenda. En el hotel donde trabajaba hay hermetismo, nadie ha declarado (ADRIANA VARILLAS. EL UNIVERSAL)
29/04/2017
01:21
Adriana Varillas / corresponsal
Playa del Carmen.
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Cinthia, la joven argentina que fue asesinada dentro de la vivienda en Playa del Carmen que rentaba junto a Francisco, su pareja, no hizo amistad con sus vecinos, pero varios de ellos la recuerdan como una "bellísima persona", como "una Barbie", cuya rutina diaria se centraba en "de su casa al trabajo y del trabajo a su casa".

La pareja llevaba más de dos meses rentando en un cuarto localizado sobre la calle 48 y la avenida 15, en la Colosio, una de las colonias mas riesgosas de Playa del Carmen que, paradójicamente, alberga las zonas más exclusivas de la ciudad, la Quinta Avenida y el residencial Playacar.

La vivienda, rodeada de vecindades e inmuebles de baja calidad, abandonados o grafiteados, colinda con suntuosos hoteles y proyectos condominales en construccion, separados por apenas algunas calles.

Cinthia y Francisco, uniformados de blanco y azul turquesa, solían salir desde las 7:00 en bicicleta o a pie hacia el hotel en donde ella laboraba como animadora, de acuerdo con testimonios de sus vecinos. Volvían después de las 15:00 horas.

Rosa* una repartidora de periódicos, narra que siempre veía salir a la joven con su novio. "Jamás los vi pelear, discutir, ni nada. Se veían siempre muy tranquilos. No se metían con nadie", narra.

La mujer indica que la pareja no era de fiestas, ni su casa frecuentada por personas ajenas.

"No se metían con nadie. Salían en su bicicleta y ella era de las personas que alimentaban a los gatitos o perros de la calle. Les dejaba su agüita o sus croquetas en un platito", señala.

La mujer, que vive en otra vivienda en donde se rentan cuartos, comenta que la noticia sobre el asesinato de la muchacha los tomó por sorpresa.

"Uno nunca se espera algo así. Fue una sorpresa para todos. El ritmo de vida que llevaban, no daba para eso que les pasó", añadió.

Otra de las vecinas recuerda que la última vez que vio con vida a Cinthia, fue el domingo. Días después, los gritos de auxilio de Francisco -pareja de la joven- la hizo asomarse fuera de casa y acercarse.

"Cuando vi ya había mucha gente y el muchacho estaba gritando, pudiendo ayuda, que llamáramos a una ambulancia, a la Policía. Dicen que él fue quien la encontró a la muchacha", manifestó en entrevista.

En efecto, Francisco llegó a la vivienda luego de varias llamadas hechas a la joven de 25 años, que no tuvieron respuesta.

El cuerpo de Cinthia fue encontrado en posición fetal dentro de una caja de cartón. El parte oficial refiere que murió estrangulada y que presentaba un golpe en la cabeza.

"Yo no la conocía de una amistad, pero siempre la veía salir de su casa al trabajo y del trabajo a su casa. No era de problemas. Era una linda persona, mis respetos para ella, parecía una Barbie, güerita, delgada, vestida de blanco", dijo.

La noche del jueves pasado, compañeros y amigos de la joven llegaron a la vivienda, para colocarle una ofrenda o armar una suerte de altar en el piso, a la entrada de la casa.

Velas, rosarios, flores y la foto de Cinthia cargando a un perrito, se observan aún al pie de la puerta. Desde ayer un policía municipal se encuentra en el sitio montando guardia permanente.

"Yo les dije que trajeran agua bendita y a alguien que haga un rezo, porque la muchacha no está descansando en paz. No está bien ella", expresó Rosa, quien aprovecha para quejarse de las condiciones de inseguridad de la colonia y, específicamente de esa cuadra a la que llama "la maldita vecindad".

"Mucha gente roba aquí, hay mucho delincuente. Aquí se tiene que lugar por la vida y la supervivencia", sostiene.

En las vecindades contiguas a la habitada por Cinthia y Francisco nadie quiere hablar del tema. Se les ve temorosos y dan evasivas.

Otra de las vecinas entrevistadas indica que la pareja llevaba viviendo ahí poco tiempo. Dos meses a lo mucho. Menciona que nunca vio algo fuera de lo normal, excepto el sábado pasado.

"Mire, ellos eran muy tranquilos, pero el sábado pasado, tuvieron una fiesta. Dicen que hubo mucha gente. Yo no vi porque me meto a mi casa desde las 5 de la tarde y ya no salgo", comentó.

Cinthia trabajaba como animadora en un hotel que se encuentra a algunas cuadras de la vivienda.

Caminando en línea recta se puede llegar a pie. Una avenida separa la zona marginada de donde comienza el lujo de casas, condominios, obras nuevas para inmuebles de varios pisos y el lujoso hotel.

Durante el corto trayecto existe una vereda sin pavimentar, accidentada, poblada de basura a los costados, sin iluminación, en la que de un lado se desarrolla una obra con albañiles trabajando de sol a sol y, del otro lado, un baldío.

En el hotel donde trabajaba la joven hay hermetismo. Ninguna declaración por el momento. Oficialmente no se ha dado a conocer mayor avance. La información hecha pública sigue siendo escasa.

El novio de la joven no está detenido, pero es parte de la investigación. El cadáver no ha sido reclamado. La familia tampoco ha contactado con la autoridad.

Una extranjera que se quedará a vivir dos meses en Playa del Carmen y que pasaba por la vivienda en donde mataron a la chica argentina, va enterándose del crimen.

Tampoco le gusta salir después de las 18 horas de su casa y dice que se cuida mucho de relacionarse con algún chico mexicano.

"Si te ligas a un mexicano, al otro día quiere llegar a tu casa y quedarse, así son ellos; se ponen violentos a veces. Yo por eso mejor no me involucro y aquí tampoco me gusta salir en la noche después de las seis", señala.

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