Más Información

INE añade identidad no binaria y la palabra “indígena” en la nueva credencial para votar; estos son los cambios

Añorve reporta el asesinato de Claudia Ivett Rodríguez, líder seccional del PRI en Guerrero; exige investigación y resultados

Guerra en Medio Oriente tendrá efecto corto en México, dice Hacienda; hay mecanismos para proteger combustibles

Precio del diésel supera 30 pesos por litro en algunas estaciones; promedio nacional se ubica en 27.87 pesos

DEA felicita a México por incautar 270 kilos de fentanilo en Colima; destaca información clave para el operativo

Vinculan a proceso a Jared por el feminicidio de Kimberly, su compañera de la UAEM; le dictan prisión preventiva
San Cristóbal de las Casas.— Con el alza al precio de la gasolina, hasta la Iglesia tenía previsto realizar “un ajuste” en las ofrendas de los sacramentos en los servicios, pero los sacerdotes “han sido muy conscientes” y han pedido que las tarifas se queden como están, “porque no estamos para cargar [más tributos] al pueblo”, dijo el obispo Felipe Arizmendi.
En conferencia de prensa al término de su homilía, el obispo que recién regresó de Mazatlán —donde se reunió con sacerdotes de diferentes parroquias de Sinaloa— dio a conocer que el plan diocesano contemplaba un alza al costo de las ofrendas para los sacramentos en los servicios.
Sin embargo, reveló, los sacerdotes han dicho que las tarifas se queden como están e “incluso algunos pidieron que se disminuya”.
En iglesias de Ocosingo, que pertenecen a la diócesis de San Cristóbal de las Casas, el costo para un bautismo cuesta 50 pesos, mientras que en el caso de los matrimonios puede valer de 300 a 500 pesos, “pero dependen del fiel católico”, es decir, de los recursos económicos de los contrayentes, aunque hay parroquias en donde los párrocos cobran las bodas de 500 a mil 200, bautismos de 300 a 500 y primeras comuniones en 500 pesos.
En algunos templos, cobran hasta para pedir por “los fieles difuntos” una cuota de 100 pesos, aunque en algunos casos sólo piden cooperación voluntaria para la colocación de arreglos florales para los sacramentos.
Reflejo de la realidad del país. Del asesinato del sacerdote Joaquín, en Saltillo, Coahuila, Arizmendi Esquivel consideró que “es preocupante, porque es un reflejo de lo que pasa en el país y la violencia que hay en todo México. Pero si hay gente que no respeta ni a los sacerdotes, es porque no respeta a nadie. Es triste que las personas no respeten ni siquiera a su propia familia”.
“Cuando a veces entran intereses de cárteles que obligan a alguien a robar o matar y si no lo hace, a su propia familia le va mal, entonces esto está indicando que hay un desorden cada día más creciente y más estructurado que a todos nos hace pensar”.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]







