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Ante los problemas postelectorales que se registran en varios municipios de Chiapas y que han traído “conflictividad social” se deben buscar “caminos de diálogo sereno y respetuoso entre los inconformes”, consideró el obispo Felipe Arizmendi Esquivel.
Al término de su homilía de este domingo, Arizmendi Esquivel expuso que debe analizarse a los líderes que encabezan estos movimientos, “para ver si en verdad buscan el bien del pueblo, o solo su victoria personal. Si de veras les preocupa el bien común, o solo quieren vengarse de quienes triunfaron en las elecciones pasadas”.
En Chenalhó existe una “convulsión política y social”, donde están enfrentados indígenas contra indígenas, pobres contra pobres, “unos inconformes contra otros, acusaciones de grupos y partidos, luchas por quitar una autoridad municipal e imponer otra, manifestaciones y mítines a favor y en contra, bloqueos de carreteras, inseguridad y violencia”.
En su homilía titulada "Paz en pueblos convulsionados" Arizmendi Esquivel dice que por “intereses políticos”, se destruye la paz social “que con tanto trabajo se ha construido”.
Además de Chenalhó, existen conflictos poselectorales en Oxchuc, Chanal, Simojovel, Venustiano Carranza, Frontera Comalapa y otros municipios.
En su trabajo pastoral, el obispo visitó en días pasados el municipio de Socoltenango, “donde yo imaginaba que no había mayores problemas”, pero hay conflictos por tierras entre grupos de indígenas y campesinos, por el bajo precio a la caña y la migración provocada por la falta de trabajo.
En Tzimol, un agricultor “protegido por sus influencias políticas” ha tirado muchos árboles para hacer un sembradío de aguacate, “pero está tomando agua que es de la comunidad y, con sus abonos químicos, contaminará el río que desemboca en (el centro ecoturístico) El Chiflón”.
En Ocosingo y otros municipios existen problemas entre transportistas por la disputa de rutas de taxis, combis y mototaxis.
Arizmendi Esquivel matizó que “la paz social es el bien supremo para todos”, por lo que “todos salimos beneficiados si hay respeto al libre tránsito, si las manifestaciones se hacen en forma pacífica, sin palos, ni piedras ni armas”.
Y “Chiapas sale ganando si hay orden y respeto a los ciudadanos que nada tienen que ver en los conflictos sociales. Que no se repita lo que sucedió con los dos niños de Chanal, que fallecieron por las intransigencias de los bloqueadores de carreteras”.
msl
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