El rescate y reubicación de animales que sobrevivieron al ecocidio provocado en “Malecón Tajamar”, programado para mañana, fue suspendido por activistas y ciudadanos que pugnan por la reforestación de manglares y la cancelación de proyectos diversos en el polígono.

La decisión fue tomada después de que integrantes de organizaciones civiles y ciudadanos, quienes se han mantenido en el polígono de 78.4 hectáreas, se reunieron este domingo para conversar sobre la pertinencia de sacar a la fauna silvestre o dejarla en el sitio.

La maniobra estaría coordinada por especialistas de las organizaciones Onca Maya y Amigos de Sian Ka’an (ASK), así como personal de la dirección del Área Natural Protegida “Manglares de Nichupté”, con la colaboración logística del gobierno municipal de Cancún, pero se postergó ante el choque de opiniones.

Durante el encuentro, en el que estuvieron presentes las organizaciones de “Salvemos Manglar Tajamar” y “Guardianes del Manglar Cancún”, se determinó suspender la reubicación, hasta analizar con profundidad si retirar a la fauna constituiría o no una violación a la suspensión provisional que concedió el Juzgado Segundo de Distrito.

Dicho mandato legal, ordena –entre otras cosas- mantener las cosas “en el estado en que se encuentran”.

El martes próximo, vence el plazo para que el juez Segundo resuelva si concede una suspensión definitiva o la deja sin efecto, por lo que abogados involucrados en el tema motivan a otros ciudadanos y ciudadanas a firmar nuevos amparos para impedir al Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), que reingrese maquinaria al polígono y continúe con el relleno de manglares.

En entrevista, Aracely Domínguez y Katherine Ender, coincidieron en que aunque el rescate de animales se suspendió, los especialistas técnicos se presentarán en “Malecón Tajamar” para realizar un levantamiento de especies, mientras el cuerpo de abogados analiza el tema legal y las organizaciones y ciudadanos conversan sobre la formación de un comité que agrupe a todas las voces.

Domínguez Rodríguez aclaró que el rescate no sería realizado por el gobierno de Cancún, sino por los especialistas, pensando en salvar a los animales –especialmente a los cocodrilos y crías sobrevivientes- que de permanecer ahí, morirían de hambre, por lo que la idea es reubicarlos en otras zonas, como el Área Natural Protegida de “Manglares de Nichupté”.

Ender Córdova, considera que lo más prudente es que la fauna se quede en el sitio, porque los cocodrilos, al ser territoriales,  se enfrentarían a las especies introducidas en su hábitat, lo que implicaría salvar a unos animales, pero afectar a otros.

Previo al término de la reunión, efectuada en uno de los tres accesos que conduce al “Malecón Tajamar”, la gente pidió a las dos activistas que se dieran un abrazo para reconciliar las diferencias que han surgido al calor de opiniones diversas, no siempre coincidentes, como parte de un movimiento ciudadano nuevo e inédito, que está construyendo ciudadanía. Ambas aceptaron.

jram

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses